El Almería subirá a Primera ganando a Las Palmas a falta de dos jornadas
El equipo enfila el ascenso directo gracias a su pegada, su banquillo y un vestuario enchufado que llega lanzado a las últimas 10 jornadas

Mohamed El Assy ya puede preparar el autobús del ascenso. / Juan Sánchez

Almería
LA OPINIÓN DEL PARTIDO: El Almería ha recuperado la plaza de ascenso con una autoridad que invita a pensar que el regreso a Primera será cuestión de rematar la faena ante Las Palmas. El equipo es el máximo goleador de la categoría y atraviesa un momento de inspiración ofensiva que desborda optimismo. La manita al filial de la Real Sociedad ha reforzado la sensación de que este Almería juega con una confianza total. El Mediterráneo vuelve a ser un fortín y la plantilla ha interiorizado que el objetivo está a un paso.
Pero este salto competitivo no se explica solo por los titulares, sino por un banquillo que sostiene, mejora y empuja en cada partido. Los jugadores han entrado enchufados en el tramo decisivo, ofreciendo soluciones en todas las líneas. Rubi ha conseguido un equilibrio perfecto entre talento, intensidad y compromiso colectivo. Ese fondo de armario permite al Almería competir a un ritmo que muy pocos pueden seguir. Por eso, sin ninguna ciencia exacta pero viendo el talante, hay que apuntarse al ascenso directo y van a sobrar jornadas. Ganar a un filial y por 5 goles no es tarea fácil en una jornada llena de minas.
Plaza recuperada en el momento perfecto
Volver al ascenso directo a estas alturas del campeonato ha supuesto un impulso emocional enorme para la plantilla. El Almería vuelve a depender de sí mismo y encara el duelo ante el Castellón con serenidad. De seguir así ganando a Las Palmas se puede dar el ascenso y le sobrarían dos jornadas. La regularidad mostrada en las últimas semanas ha devuelto estabilidad al proyecto. Ahora, todo se resume en mantener el nivel competitivo. El ascenso está ahí, al alcance de la mano y no se les puede escapar.
La pegada que allana el camino
Ser el máximo goleador no es una estadística vacía, sino un reflejo del carácter del equipo. La manita al Sanse ha confirmado el excelente momento ofensivo que vive la plantilla. El Almería genera, finaliza y castiga cualquier error del rival con una eficacia notable. Delanteros, mediapuntas y llegadores de segunda línea suman por igual. Cuando un equipo mete tantos goles, el ascenso deja de ser un sueño para ser un proceso natural que a base de humildad se va a conseguir antes de lo esperado por todos..
Un banquillo que decide partidos
La profundidad de plantilla se ha convertido en el arma silenciosa de los rojiblancos. Cada cambio aporta algo distinto: energía, pausa, desborde o rigor táctico. Los futbolistas que antes estaban en segundo plano ahora compiten al nivel de los titulares, elevando el techo competitivo del equipo. Rubi ha encontrado la fórmula para que todos se sientan importantes. En un final de temporada tan exigente, tener a veinte jugadores enchufados es oro puro. Esa es la base del ascenso que viene.

Tony Fernández
Redactor de Deportes de SER Almería. Llegó a la SER en 1996. Antes, en RNE. Más de 40 años de experiencia...




