Sociedad

Hoteles de Linares cuelgan el cartel de completo para los días centrales de la Semana Santa

La estabilidad meteorológica y el creciente interés por los desfiles procesionales consolidan esta época como la de mayor ocupación en la ciudad

Hotel Victoria ubidado en Linares. / Hotel Victoria

Linares

Linares encara una de sus semanas de mayor afluencia turística con los hoteles prácticamente completos. La Semana Santa, que en esta edición llega acompañada de unas previsiones meteorológicas favorables, deja notar un incremento de visitantes desde las primeras jornadas, aunque será a partir del miércoles cuando los establecimientos de la ciudad registren el lleno total, según los datos de reservas que manejan en los hoteles Anibal, Santiago y Victoria. “Para el Miércoles Santo la ocupación ronda el 60%, alcanzando el 100% jueves, viernes y sábado”, han destacado responsables en sus respectivas recepciones.

Jaime Cerón, en el Hotel Victoria, señala que la Semana Santa no sólo se mantiene como uno de los grandes reclamos turísticos de la ciudad, sino que se ha consolidado como la principal fecha del año para el sector. Asegura que, incluso, “ha desplazado a la feria”.

Este año, además, las previsiones meteorológicas favorables refuerzan esa tendencia, marcando un buen comienzo de la “temporada alta” de ocupación en la ciudad, según destaca Lucía Molina, en la recepción del Hotel Anibal, subrayando que “las vacaciones y los puentes son fechas idóneas para el sector hotelero, y este año las previsiones son muy buenas”.

En la misma línea, Álvaro Anula, recepcionista en el Hotel Santiago, añade que la elevada demanda para estas fechas hace que muchos viajeros realicen sus reservas con meses de antelación. “Empezamos a recibir reservas desde verano. En noviembre y diciembre ya teníamos un 30-40% vendido”, asegura.

Respecto al perfil de quienes se alojan estos días en Linares, desde los establecimientos linarenses remarcan tanto la fidelidad de muchas personas que regresan por arraigo o vínculo afectivo con la ciudad, como la llegada de un público más joven y heterogéneo, atraído por los desfiles procesionales y el creciente interés que, en particular, suscita la tradición y patrimonio cofrade de la ciudad. También se percibe, cada vez más, un aumento de visitantes procedentes del extranjero, de países como Estados Unidos, Alemania y otros europeos.