De la Torre será “flexible” con las sillas plegables en Semana Santa
El alcalde rectifica su propio bando, donde prohíbe las sillas plegables para ver las procesiones, tras la críticas que recibió el Domingo de Ramos

Una mujer canta una saeta al Cristo de los Gitanos durante la procesión del Lunes Santo en Málaga. EFE/ Jorge Zapata / Jorge Zapata (EFE)

Málaga
Donde dije digo digo Diego. El bando dictado por el alcalde de Málaga para la Semana Santa deja claro que debido a la "masiva concurrencia" en las calles "por las que discurren los desfiles procesionales" "queda prohibida" en estas vías y especialmente en cruces complicados, calles estrechas, accesos a inmuebles y establecimientos públicos "la colocación de sillas plegables, sillas, sillones, mesas o cualquier otro mobiliario de carácter móvil u obstáculo no permanente sin autorización".
Pero las críticas por esta norma que recibió el regidor el pasado Domingo de Ramos ha hecho que dé un paso atrás. Francisco de la Torre ha pedido -se entiende que a la Policía Local -que la medida se aplique con "flexibilidad" y "sentido común". El alcalde abre así la puerta a permitir las sillas plegables en lugares del recorrido procesional donde no sean un obstáculo. Alude especialmente "a algo que sea plegable, que sea fácilmente quitable", como los andadores para las personas mayores, también "taburetitos pequeños plegables" para los menores. Para estos elementos, "toda la facilidad del mundo", asegura el regidor.
El alcalde indica que la zona de Cisneros – Especerías "es la más complicada", porque es por donde pasan más cofradías para llegar a la Plaza de la Constitución. En este itinerario, sostiene que hay que evitar "complicar" la vida a la gente que tiene que acceder o salir de sus viviendas o pasar por allí, pero asegura que "en muchos sitios no hay ningún problema". Y un ejemplo es calle Carreterías, donde el regidor considera que tras la remodelación de la vía, que la ha dotado de más amplitud, podrían colocarse "elementos que sean ligeros, plegables, etcétera, que ocupen poco espacio y sean útiles, buscando la utilidad a las personas que lo necesiten". De la Torre añade que ahora hay "una cierta cultura" de no llevar mobiliario de gran tamaño para sentarse a ver las procesiones, como ocurría años atrás. "Me encontraba sillones, sofás, cosas muy voluminosas y fijas, ¿no? Eso no puede ser",
Con Málaga califica de "clasista" y "vecinofóbica" la prohibición de las sillas plegables
La portavoz adjunta de Con Málaga, Toni Morillas, ha criticado que el Ayuntamiento mantenga esta prohibición que, un año más, "dificulta a las familias trabajadoras disfrutar de la Semana Santa".
Morillas ha incidido en que “la mayoría de las familias no pueden pagarse un sitio en tribuna, que puede costar hasta 164 euros, ni en un palco que puede costar hasta 980 euros, y mucho menos el alquiler de un balcón que puede llegar a alquilarse por 1.000 euros la noche". Afirma que "la mayoría de los malagueños visitan a pie el centro y muchos lo hacen con sus sillas plegables, por eso la prohibición de su uso es una medida absolutamente clasista y vecinofóbica”.
De la Torre niega por su parte que se trate de una medida clasista y afirma que responde a motivos de seguridad. Eso sí, rechaza retirar la prohibición del bando e insiste en que hay que aplicar el "sentido común" y la "flexibilidad".

Nieves Egea
Redactora de Informativos de SER Málaga. Especializada en información municipal. Ha cubierto en las...




