Es muy fácil criticar
Firma de opinión del empresario cordobés, Alfredo Romeo

Es muy fácil criticar. Alfredo Romeo
El código iframe se ha copiado en el portapapeles
Córdoba
Es muy fácil criticar. Lo hacemos todos. Yo el primero.
Cuando la burocracia bloquea una licencia, cuando una obra tarda el doble de lo que debería, cuando la administración parece diseñada para frenar en lugar de facilitar, lo decimos. Y hay que decirlo. Eso es parte del trabajo.
Pero hay otra parte que hacemos peor: reconocer cuando alguien lo hace bien.
Porque tomar decisiones públicas tiene un coste que desde fuera no se ve. No es solo el sueldo ni el cargo. Es poner el nombre en cada expediente. Es responder en el pleno cuando las cosas van mal. Es aguantar la crítica de los que opinan desde la comodidad de no decidir nada. Hay muchos que predican. Pocos dan la cara. Y aún menos que dan trigo.
Por eso hoy quiero hablar de Bernardo Jordano
Abogado mercantilista, carrera en el sector privado, que decidió un día cruzar al otro lado y aplicar lo aprendido donde más falta hacía. Y con esa lógica, ha puesto en marcha en Córdoba una ruta LED pionera en el mundo, semáforos con inteligencia artificial que detectan sillas de ruedas, señalética inteligente en autobuses y taxis. Ha llevado a Córdoba al segundo puesto del Premio Ciudad Accesible de toda la Unión Europea. Entre cuarenta candidaturas. Con Hamburgo delante.
Eso merece decirse en voz alta. Y yo lo digo. Gracias no sólo a Bernardo sino a todo el equipo que dirige por hacer las cosas bien y poner a Córdoba en el estado.




