Estado de precampaña
No hace falta tener el olfato de un rastreador del ejército yankee para darse cuenta de por dónde van las coordenadas de esta precampaña de las andaluzas

La Columna de Juan Carlos Blanco (01/04/26)
El código iframe se ha copiado en el portapapeles
Sevilla
Nueve días después del anuncio de convocatoria electoral, el PP pregona su condición de partido de la estabilidad mientras que apuntala votos cofrades, taurinos versión Morante y los que haga falta. Juanma Moreno busca una participación alta en las urnas para la reedición de su mayoría absoluta y sueña con seguir rascando a su derecha y, sobre todo, a su izquierda, donde ha encontrado una veta de oro en la mina de los desencantados del PSOE de Pedro Sánchez. Su campaña será estrictamente andaluza.
Entretanto, María Jesús Montero camina ya libre de tareas de gobierno con una sola idea que debería ser una obsesión: agitar como sea al electorado que un día confió en el PSOE y que hoy no está por la labor de muchas adhesiones. El PSOE necesita romper el status quo imperante. Y la candidata necesita tiempo. Si no, corre el peligro de acomodarse en la horquilla de los 30 diputados que equivaldrían, como en el refrán sevillano, a “tener un tío en Alcalá, ni tienes tío, ni tienes ná”. Su campaña será más nacional.
¿Y en los extremos? Pendientes sobre todo de si Vox crece o se estanca. Si es lo primero, romperá la mayoría absoluta de Moreno y desbancará al PSOE de la segunda posición en alguna provincia. Si es lo segundo, habrá absoluta del PP y los antisistema de derechas se limitarán a ejercer de eso, de antisistemas dados al exabrupto gritón y poco más. Y en la extrema izquierda, de lo que estamos pendientes es de su extrema división, que nunca acaba.
Así las cosas, si les digo algo: hay más partido del que parece. Quedan muchas semanas, hay una guerra en el mundo que nos va a afectar aquí y muchos ciudadanos que decidirán su voto camino de las urnas. Quizás huela a mayoría absoluta del PP, pero aquí se va a pelear urna a urna y hasta el último minuto de la última hora de la jornada de reflexión. Ya lo verán.




