La Mayora sigue con la investigación para adaptar el cultivo de subtropicales a la escasez de agua en Málaga
La investigación analiza formas de riego y uso de aguas regeneradas ante un escenario de sequías más intensas

Imagen de archivo de un cultivo de aguacate. / Pixabay

Málaga
Los cultivos subtropicales de Málaga, con el aguacate como emblema, se encuentran en un momento de presión por la falta de agua. Las sequías recientes han generado descensos en la producción y un deterioro visible del estado de los árboles. En este escenario, el Instituto de Hortofruticultura Subtropical y Mediterránea La Mayora, la Universidad de Málaga y ASAJA Málaga impulsan un proyecto dirigido a adaptar estos cultivos a un contexto de menor disponibilidad hídrica.
El investigador del CSIC en el IHSM La Mayora y coordinador de la iniciativa, Iñaki Hormaza, ha señalado que “los cultivos subtropicales, fundamentalmente el aguacate, han sufrido mucho durante el último periodo de sequía”, con efectos que no se limitan a la reducción del rendimiento. Según detalla, la falta de agua y el uso de recursos de menor calidad generan “un debilitamiento generalizado de los árboles”, lo que incrementa su vulnerabilidad frente a plagas y enfermedades. Entre ellas, destaca la muerte regresiva de ramas causada por hongos, un problema que se ha intensificado en los últimos años.
El proyecto se concibe como una respuesta a un escenario condicionado por el cambio climático. Hormaza ha explicado que este contexto “supone básicamente una disminución de la disponibilidad de agua para riego y un aumento de los eventos extremos”. La propuesta busca optimizar el uso del agua sin comprometer la productividad, diversificando las fuentes y reduciendo la presión sobre embalses y acuíferos.
Una de las líneas de trabajo es el uso de aguas regeneradas o procedentes de desalación. “El objetivo final sería utilizar una mezcla de fuentes de agua distintas”, ha indicado. Sin embargo, el empleo de aguas regeneradas implica retos. El investigador ha advertido que “pueden tener conductividades superiores” e incorporar elementos como sales o contaminantes, lo que obliga a estudiar su impacto en cultivos sensibles como el aguacate. El análisis incluirá los efectos en el suelo, en la estructura del terreno, en la microbiota y en parámetros como la productividad y la calidad de la fruta.
Otra vertiente del proyecto se centra en ajustar el riego a las necesidades reales de cada árbol. “La idea final es que a cada planta le llegue la cantidad óptima de agua en tiempo real”, ha indicado. Para ello, la investigación integra herramientas de agricultura de precisión, como sensores y drones, que permiten adaptar la gestión del agua a cada fase del cultivo.
Desde el punto de vista territorial, Hormaza ha destacado que la Axarquía y la costa andaluza mantienen condiciones favorables para estos cultivos, aunque el cambio climático introduce nuevas variables. Se están registrando “problemas de cuajado” vinculados a inviernos más suaves y floraciones adelantadas, además de riesgos por la posible aparición de nuevas plagas.
El investigador insiste en ajustar el modelo productivo a los recursos disponibles. “Hay que dimensionar las plantaciones en función del agua disponible, y no al revés”, ha advertido. El proyecto tiene una duración de dos años y permitirá obtener resultados preliminares sobre el uso de distintas fuentes de agua y sus efectos en el cultivo. Hormaza ha precisado que esta fase inicial “no van a ser conclusiones definitivas, sino sentar las bases para continuar en el futuro”.
En términos de competitividad, señala que el sector subtropical andaluz puede mantenerse, aunque con ajustes: diversificación de cultivos y variedades, mayor eficiencia en el uso del agua y adaptación a un escenario hídrico más limit

Ignacio San Martín
Periodista de Málaga especializado en tribunales y motor. Responsable de 'Autoradio', programa decano...




