Cruz Roja alerta del aumento de la vulnerabilidad en Málaga y del impacto de la vivienda en la exclusión social
La organización ha atendido a más de 40.000 personas en 2025 y advierte de que el acceso a una vivienda se ha convertido en “un hito insalvable” para los colectivos más vulnerables
Cruz Roja alerta del aumento de la vulnerabilidad en Málaga y del impacto de la vivienda en la exclusión social
Málaga
Cruz Roja ha reforzado su papel como red de apoyo social en la provincia de Málaga en un contexto marcado por el aumento de la vulnerabilidad y por dificultades persistentes en el acceso a derechos básicos. Durante 2025, la organización ha atendido a más de 40.000 personas a través de cerca de 590.000 intervenciones, según recoge su memoria anual, en un escenario en el que la vivienda se ha consolidado como uno de los principales factores de exclusión social.
La actividad desarrollada durante el último año ha contado con el respaldo de cerca de 5.700 personas voluntarias y más de 28.000 socios, pilares que sostienen una red de atención dirigida a los colectivos con mayores dificultades. Desde Cruz Roja señalan que las cifras reflejan una continuidad en los problemas sociales detectados en ejercicios anteriores, sin que algunos de los más estructurales hayan encontrado una solución estable.
El coordinador provincial de Cruz Roja en Málaga, Samuel Linares, ha explicado que la organización mantiene una función clave dentro del sistema de protección social. “Seguimos siendo una entidad sumamente importante para tapar todas aquellas deficiencias que el propio Estado del Bienestar no es capaz de cubrir”, ha señalado. Una afirmación que apunta a la persistencia de situaciones de pobreza y exclusión que requieren una intervención sostenida.
Uno de los datos que más preocupa a la organización es el de las personas en situación de extrema vulnerabilidad. Cerca de 7.000 de las atendidas no han podido cubrir sus necesidades más básicas. “Son personas que no cubren sus necesidades más básicas y que, además, tienen problemas de salud mental y dificultades para acceder a recursos públicos”, ha explicado Linares, aludiendo a una realidad especialmente compleja.
En este contexto, Cruz Roja insiste en la necesidad de reforzar las políticas sociales para evitar que estas situaciones se cronifiquen. El coordinador provincial ha señalado que determinadas ayudas resultan indispensables, pero insuficientes por sí solas. “El ingreso mínimo vital es esencial, pero no es una palanca de cambio. No conseguimos que las personas salgan de esas situaciones”, ha indicado.
La memoria de la organización pone también el acento en el impacto creciente del problema de la vivienda en la provincia. Durante 2025, Cruz Roja ha atendido a más de 2.100 personas sin hogar, una cifra que continúa aumentando en los últimos años y que, según la entidad, guarda una relación directa con el encarecimiento del acceso a la vivienda. “Hemos duplicado en cinco años la atención a personas en situación de calle”, ha afirmado Linares, para añadir que “acceder a una vivienda se ha convertido en un hito insalvable” para muchas personas en riesgo de exclusión.
Esta dificultad afecta de forma transversal a distintos colectivos atendidos por la organización. En el caso de las personas migrantes y refugiadas, el acceso a una vivienda supone uno de los principales obstáculos para su integración. Cruz Roja dispone en la provincia de recursos de acogida con más de 550 plazas para solicitantes de protección internacional y más de 560 para personas migrantes.
Otro de los ámbitos destacados es la atención a personas mayores. Más de 6.500 han recibido apoyo durante 2025, en especial a través de programas orientados a combatir la soledad no deseada. “Hay personas que se encuentran solas, que no están motivadas, y ahí es donde queremos poner el foco”, ha explicado Linares.
El empleo continúa siendo una herramienta clave para la inclusión social. Más de 7.200 personas han participado en programas de inserción laboral y se han logrado más de 1.400 inserciones en la provincia. A ello se suma la intervención en situaciones de emergencia, como inundaciones o el apagón de 2025, con dispositivos de atención inmediata y apoyo posterior a las familias afectadas.
Linares ha destacado el valor del voluntariado como base de la acción social. “Son nuestro motor, las personas que hacen posible que la solidaridad llegue a toda la provincia”, ha señalado. Un trabajo que se mantiene en un contexto en el que, según Cruz Roja, persisten retos estructurales como la pobreza, la falta de acceso a la vivienda y la dificultad para abandonar situaciones de exclusión social.