Ya están en uso dos kilómetros del sendero del río Borosa tras su cierre por los daños sufridos por las borrascas
Los efectos del tren de borrascas de hace dos meses provocaron desperfectos que conllevaron el cierre de este equipamiento localizado en los términos municipales de Santiago-Pontones y La Iruela

Sendero del río Borosa / Junta de Andalucía

Jaén
El sendero del río Borosa, ubicado en el Parque Natural de Cazorla, Segura y Las Villas, ya tiene abiertos los dos primeros kilómetros, tras los trabajos para adecuarlo su recuperación tras los daños por el temporal.
Los efectos del tren de borrascas de hace dos meses provocaron un amplio número de desperfectos que conllevaron el cierre de este equipamiento de uso público localizado en los términos municipales de Santiago-Pontones y La Iruela.
El sendero discurre, en gran medida, sobre pista forestal, conformando la denominada Ruta del río Borosa, y en el que los técnicos trabajan para resolver algunas de las incidencias más complejas.
La consejera de Medio Ambiente, Catalina García, afirma que los técnicos de la Delegación Territorial y de las empresas que trabajan en la reparación de los diferentes tramos, van a determinar qué actuaciones deben desarrollarse para restablecer el tránsito en condiciones de seguridad.
Hasta el momento, se han centrado en la apertura de paso en tramos en los que éste había quedado interrumpido por la caída de rocas y árboles; el ataluzado de muros y la recuperación de muros de escollera, para evitar deslizamientos de tierras sobre el firme.
Del mismo modo, de los tres puentes preexistentes, dos van a tener que ser sustituidos al haber quedado inutilizados, mientras que, debido a la caída de rocas, se prevé la construcción de otros cuatro, para salvar los distintos niveles del cauce del agua.
Igualmente, los técnicos están analizando distintas alternativas para intervenir en determinadas zonas del terreno dañadas por las fuertes lluvias de finales de enero y principios de febrero.
El Paraje de la Cerrada de Elías, hacia donde se adentra la senda antes de la subida hasta la laguna de Valdeazores y llega hasta la central hidroeléctrica del mismo nombre, cuenta con un espacio de apenas dos metros de separación entre montañas y plataformas que se elevan sobre el agua.
Se encuentra cerrado al tránsito y, una vez finalicen los trabajos en el sendero, aún tendrá que esperar para entrar en servicio, ya que es uno de los tramos cuya recuperación plantea mayor complejidad técnica.




