Finalista y referente: el respeto también se arbitra
La firma de Tere Chamizo en Hoy por Hoy Jerez

Jerez de la Frontera
Finalista y referente: el respeto también se arbitra
Tras disfrutar ayer de la VIII Gala de la Cultura y el Deporte de Jerez, una gala emotiva, dinámica y que supo reconocer y premiar las diferentes capacidades y talentos para disfrutar del deporte —con la inclusión como bandera—, me quedo con una reflexión que no debería pasar desapercibida.
La árbitra Lorena Trujillano, finalista en la categoría de Mejor Deportista Femenina, señaló que lo más difícil de su trabajo no siempre está en el campo, sino en la grada. Y es una gran verdad.
Ser árbitra en un ámbito tradicionalmente dominado por hombres ya exige firmeza, preparación y valentía. Pero cuando desde las familias se cuestiona, se presiona o se falta al respeto, se traspasa una línea que no solo afecta al deporte, sino también a la educación en valores. Lo que ocurre en la grada tiene un impacto directo en quienes están aprendiendo a convivir, competir y respetar.
No es algo exclusivo del deporte. Ocurre también en las aulas, donde profesoras y profesores desarrollan una labor fundamental que necesita ser respetada. Educar es una tarea compartida: familia y profesionales deben ir al unísono, reconociendo el valor del trabajo que se realiza, sin invadir ni desautorizar.
El deporte —como la educación— debería ser una verdadera escuela de vida. Y eso también implica educar a las familias. Porque apoyar no es gritar más fuerte, sino enseñar con el ejemplo. Culmino mi reflexión con un hilo de esperanza, porque cada vez somos más quienes entendemos que el respeto también se entrena. Y ese es el verdadero partido que merece la pena ganar.




