Sociedad

Domi del Postigo: "El entorno digital vulnera los derechos de la infancia"

El presidente del Consejo Audivisual de Andalucía alerta del elevado uso de internet por parte de menores a raiz de la publicación del barómetro de este organismo

Menores con sus teléfonos móviles / Agencias

Sevilla

El Barómetro Audiovisual de Andalucía 2025, coincidiendo con el 20º aniversario del CAA, refleja que los jóvenes de entre 16 y 24 años pasan ya casi 4,5 horas diarias conectados a Internet, mientras que el 68,2% de los andaluces está suscrito a plataformas de televisión de pago dedicando cien minutos de consumo diario de media, unas cifras que demuestran "hasta qué punto el consumo audiovisual y la vida digital han pasado a ocupar un lugar central en la vida cotidiana".

El presidente del Consejo Audiovisual de Andalucía, Domi del Postigo ha repasado en una entrevista en la Cadena Ser Andalucía los datos que aporta este barómetro poniendo el acento en la vulnerabilidad de los menores, en las medidas correctoras para esta situación y en los derechos que no se garantizan en el mundo digital.

Entrevista al presidente del Consejo Audiovisual de Andalucía, Domi del Postigo sobre el acceso de menores a internet

Asimismo, el presidente del CAA normaliza el concepto de sociedad 'Figital'--ese espacio híbrido en el que conviven lo físico y lo digital-- "deja de ser una idea futurista para convertirse en una realidad cotidiana", especialmente entre niños y adolescentes. No obstante, el fenómeno no es exclusivo de los más jóvenes, puesto que "padres, abuelos y educadores también se ven atravesados por una transformación que redefine hábitos, relaciones y formas de percibir el mundo".

Según ha apuntado el citado barómetro, Internet se ha consolidado como el medio preferido para el ocio, con un 49,5%, por delante de la televisión, situada en un 28,9%.

Entre los menores de 35 años, Internet se convierte en la opción mayoritaria con un 67%, mientras que supera el 76% entre los más jóvenes. En cambio, a partir de los 45 años, este patrón se invierte "de forma progresiva" y la televisión recupera su centralidad. Además, entre los mayores de 65 años, la televisión sigue manteniéndose entre el principal medio de entretenimiento, con un 42%.

Por otra parte, en el ámbito informativo, el 60,4% señala Internet como la principal vía para informarse, mientras que el 24,7% sigue recurriendo a la televisión. No obstante, si nos entramos en los menores de 35 años, Internet supera el 80% y relega a la televisión a "posiciones más marginales", circunstancia que refuerza la brecha generacional.

Según el CAA, la radio, la televisión e Internet obtienen una valoración "mayoritariamente ambivalente, más entusiasta o abiertamente crítica" en cuanto a imparcialidad, pluralismo y politización. En este sentido, esta pauta común "indica que la ciudadanía tiende a percibir estos medios como solo parcialmente imparciales y plurales, evitando juicios extremos y expresando una confianza matizada".

En concreto, la radio aparece como el medio más "evaluable", concentrándose la mayor parte de las valoraciones en posiciones templadas, con una "presencia apreciable" de puntuaciones relativamente positivas y un nivel de indefinición moderado. "A mayor nivel formativo y económico disminuye la indefinición y aumenta la capacidad de emitir un juicio más estructurado, que combina reconocimiento y exigencia crítica", han apostillado al respecto.

En cuanto a la televisión, se reproduce un patrón similar, pero con una base crítica "algo más visible", puesto que se observa un mayor peso de puntuaciones bajas entre personas de mediana edad y con estudios superiores. En concreto, los perfiles situados a la derecha tienden a valorar la televisión como "menos imparcial y menos plural", mientras que en la izquierda se concentran respuestas matizadas e intermedias.

El caso de Internet, advierten desde el CAA, es "complejo y difícil de evaluar", tanto "en imparcialidad como en pluralismo". Los jóvenes tienden a considerar que este medio posee mayores niveles de imparcialidad y pluralismo respecto a las personas de mayor edad y entre los perfiles con estudios superiores.