Alfonso López Simarro “... La vida más allá del Parkinson... tratando de llevarla con la mayor normalidad...” A lo que contribuye la practica del deporte
11 de abril 'Día Mundial del Parkinson', hemos mantenido una conversación con el para concienciar y visibilizar sobre esta enfermedad

Alfonso López Simarro “... La vida más allá del Parkinson... tratando de llevarla con la mayor normalidad...” A lo que contribuye la practica del deporte
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Jódar
Alfonso López Simarro ha visitado nuestros estudios, y ante nuestro micrófonos, en nuestro tiempo de Hoy por Hoy Jódar (Local), ha explicado su experiencia personal, desde que le diagnosticaron la enfermedad de Parkinson (2012), habiendo superado una operación en la cabeza (2017), nos da a conocer su vida diaria, para lo cual ha contribuido la práctica del deporte, el tenis de mesa (Pin pong), compitiendo en campeonatos a nivel aficionado, tanto a nivel provincial, autonómico y nacional. El último el pasado sábado en Úbeda, donde alcanzaba la segunda posición (subcampeón).
Alfonso López Simarro, que fuera entrenador de la Unión Deportiva Jódar Al-Andalus en su día, alcanzando los máximos logros del fútbol en Jódar, con la disputa de dos fases de ascenso a Tercera División y dejando al equipo en la más alta categoría, División de Honor Andaluza (Grupo II), en un grupo con equipos malagueños como Ronda, Estepona, Velez, Torremolinos, San Pedro, Antequera... Ahora ayudante del entrenador del Jódar Club de Fútbol con José Ramón Jódar.
Hemos conversado con el coincidiendo que este sábado, 11 de abril, se celebraba el Día Mundial del Parkinson y es para hablar de eso, sobre todo con las secuelas en el lenguaje y en la motricidad de algunas articulaciones.
(Transcribimos la conversación)
- El Parkinson, que yo te comentaba incluso antes de que... la verdad es que a mí realmente no me consta casos de Parkinson aquí en Jódar, pero casos de Parkinson tiene que haber en Jódar y en todos sitios. Porque el Parkinson, lamentablemente, es una enfermedad que está muy extendida, que hay muchísimas personas que la padecen. - Sí, yo personalmente noto cada día, cada semana, noto que hay más afectados por esta enfermedad. Por esta maldita, diría yo, enfermedad... - Todas las enfermedades son malditas, Alfonso, vamos a decir... - Pero claro, cada uno cuando lo vive en primera persona... Sí, pero es que el Parkinson es una enfermedad que afecta a diferentes órganos. A diferentes conceptos que la persona tiene de por sí mismo y se los va comiendo, se los va dilatando.
A mí, personalmente, me ha afectado, o me ha afectado más que nada en el lenguaje y en el escribir. Son las dos facetas que más noto, que no hago o no puedo realizar como antiguamente yo lo hacía, ¿no? Por eso, principalmente, antes de nada, quisiera pedir disculpas a los radio oyentes que lo estén escuchando, porque mi forma de hablar, mi lenguaje, ni muchísimo menos, el que era años atrás. Pero, en fin...
- Yo sé que lo van a disculpar, nosotros también vamos a pedir esas disculpas, pero aquí el testimonio importante es ese. Que tu lenguaje, evidentemente, se ha transformado y, además, una enfermedad que aquí lo más lamentable, quizás, es que no podéis controlar. Porque hay enfermedades que hay tratamientos, incluso a ti te hicieron un tratamiento, ¿no? Te llegaron a insertar en la cabeza, ¿no? En el cráneo. Pero, claro, que tú no la puedes controlar en tu día a día... - Sí, bueno, a mí me operaron, yo pasé por el quirófano en el 2017, concretamente, el 1 de febrero del 2017 pasé por el quirófano, cuando cinco años justo anteriormente me habían diagnosticado la enfermedad.
Que esta enfermedad, bueno, pues esta operación, perdón, esta operación se trata de abrir la cabeza, así, como se puede decir, tal como suena, te abren la cabeza, te abren el cerebro y te empiezan a tocar ahí, no sé dónde tocarán, pero tocan en unas zonas donde tienen que despertar tres o cuatro veces durante la operación, la operación dura unas once horas, más o menos, pero durante la operación, te repito, te despiertan dos o tres veces para ver cómo estás, para ver si la situación va correcta y cómo la están realizando hasta ese momento...
- Vamos a remontarnos, incluso antes de esa operación, 2012 te la diagnosticaban, claro, y tú lo primero que piensas, casi incluso que desconoces, ¿no? Claro, te dicen, tienes Parkinson y tú dices, ¿y esto? ¿Cómo te puede afectar en la vida, no? - No es del todo así, ¿no? Porque yo había padecido la enfermedad en mi madre, o sea, mi madre había tenido la enfermedad de Parkinson. O sea, que es generativo, ¿no? Claro, yo ya la conocía de pe a pa, y entonces cuando a mí me empezaron a afectar ciertos aspectos, ciertas situaciones, como fue el temblor de la mano izquierda, del pie de mi izquierdo, me temblaba, yo estaba trabajando en el parque de bomberos, y ya pues me costaba trabajo ascender por los balcones y descender, en fin, me costaba trabajo ya el ir a un monte y bajar abajo del todo del monte, en fin, ya me costaba trabajo, yo me temía que iba a ser Parkinson, porque ya conocía, digamos, los efectos que producía, ¿no? Entonces ya pues bueno, fuimos a Jaén, a un médico, a un neurólogo de Córdoba, que pasaba cita allí en Jaén, y nada, el jefe me, al ratito me dijo que prácticamente eran 100% que tenía Parkinson, pero que me dieran unas pruebas para confirmármela.
En una semana, en unos días, me dieron esas pruebas, y me las hicieron, y ya pues se confirmó lo que yo me temía...
- En cualquier caso, claro, tú ya conocías esa enfermedad, esas secuelas, en tu propia madre, entonces en cierto modo estabas en alerta, estabas casi preparado, sabías que podía afectarte, claro, ya la cuestión sería cómo hacerla lo más llevadera posible, porque bueno, al final, bueno, tú estás aquí, ya 2017, y hace ya 9 años que te operaron, y bueno, llevas una vida no normal, evidentemente no, pero bueno, que se pueden hacer cosas, y haces cosas... - Sí, yo digo que el Parkinson es una enfermedad que te limita muchísimo, muchas cosas, pero que no es dramática, en cuanto a que produzca la muerte de por sí misma.
Entonces, en esa situación, esos efectos que produce el Parkinson, es muy positivo el hacer deporte, haber hecho deporte también te da una base ahí para que tú te bases o te sustentes en que la enfermedad, digamos, no vaya más, o vaya más lentamente. Yo había hecho muchísimo deporte, o sea, que yo, como he dicho anteriormente, era bombero, allí hacíamos muchísimo deporte, luego también, estoy relacionado con el deporte toda mi vida he estado, con el fútbol, con el atletismo, con todos los deportes, todo relacionado, y eso me ha ido bien, y me ha venido para, digamos, que la secuela que vaya dando el Parkinson, que vaya afectando el Parkinson, sea lo menor posible...
- Aquí sería también la llamada a eso, a que cualquier persona que pueda tener unos síntomas, eso lo puede, una persona normal lo puede identificar, o tú ya lo identificaste porque es lo de tus madres, la familia, y ya tuviste que acudir al médico, ¿no? Pero sí, normalmente la gente lo puede identificar, ¿hay algunas secuelas, unos síntomas concretos que pueden decir, oye, que si vas teniendo esto? - Bueno, yo creo que el temblor de las manos, de uno de los miembros, de uno de las manos, la derecha o la izquierda, si la cabeza está afectada en el remo derecho, te afecta al remo izquierdo, y si el afectado es el remo izquierdo de la cabeza, lo que te crea problema de temblor es en la mano derecha, ¿por qué? Porque hay un punto en el cuello en donde los nervios se cruzan, entonces es al contrario de lo que se produce en un principio...
- Y la llamada sería esa, ¿no? A que la gente cuando sienta cualquier síntoma, porque claro, cuando se anticipa, se trata, bueno, pues ya te pueden ir haciendo recomendaciones, te ponen en manos de los médicos, y claro, en las manos de los médicos, en ninguna mejor mano que la de los médicos, evidentemente, esto no es para superarlo uno por sí solo, tiene que acudir, bueno, como tú hiciste en su día, acudiste a los médicos y ya te dieron el diagnóstico, te dieron, bueno, hasta el punto de decir, oye, pues te vamos a operar... - Sí, eso es así, ¿no? Además, yo te dicen desde la base, desde el primer momento, desde el momento cero, te dicen que el mejor antídoto para el Parkinson, para la enfermedad, es el deporte, sin duda alguna, es el mejor antídoto, te repito, para el Parkinson, ¿por qué? Porque el Parkinson te va creando, digamos, una rigidez muscular en todos los músculos, en los músculos de la cara, en los músculos del brazo, los brazos, las piernas, te va creando una rigidez que vas perdiendo, digamos, la fuerza normal que tú tengas, la vas perdiendo, ¿no? Si no, pues no haces deporte, por ejemplo, no andas, por lo menos, no corres, ¿no? Esa rigidez va aumentando, va en aumento, y al final, el problema va creciendo...
- Evidentemente es un deporte, no ya a nivel competitivo, pero bueno, tú, eso, que sigas haciendo deporte, ya te he dicho al principio, he comentado al principio, que colaboras, por ejemplo, con el Jódar Club de Fútbol, con José Ramón, en los entramientos, que vienes un día o dos de semana, además que estás en el fútbol, en tu mundillo de toda vida, ¿no? Y te mantiene, bueno, te sirve para mantener el tratamiento del Parkinson, y la propia mente, ¿no? Para estar entretenido y ocupado, que es lo último que tiene que hacer cualquier persona con esta enfermedad o con cualquiera, es encerrarse en sí mismo, eso está claro, ¿no? - Exactamente, exactamente, esa es, digamos, la base en la que se circunscribe, digamos, la enfermedad, y en donde tenemos que intentar que a través de lo que sea, en este caso, del deporte, vaya mermando los defectos que quiera el Parkinson, porque eso es inevitable, ¿no? El Parkinson es la enfermedad que no sabes por dónde va a salir, te empieza, vas notando los efectos que te va produciendo, pero no sabes por dónde te van a salir, no sabes por dónde van ahí encaminados...
- Pero lo que has comentado antes, Alfonso, el Parkinson por sí solo no causa la muerte, te complica la vida, eso sí, ¿no? Te complica la vida todo lo que puede, pero bueno, que tú, pues, que sigues viviendo, y bueno, te llegará, te morirá cuando tengas que morirte, que falten muchos años, ¿no? Pero que eso también te da una tranquilidad, ¿no? Y bueno, yo voy a seguir con mi vida en la medida de mis posibilidades, de hecho tú, por ejemplo, has venido aquí hoy, y vienes conduciendo tu coche, tú conduces tu coche, y te mueves, te desplazas, con todas las limitaciones, con todas las precauciones, evidentemente, también... - A partir de la operación, mejoré muchísimo, digamos, la mayor parte de los efectos negativos que producía el Parkinson, los mejoré algunos, hasta límites insospechados. Pero, te voy a repetir que lo único que me ha afectado más, y que con la operación también ese efecto, digamos, se acrecentó, fue el lenguaje, el hablar...
- Pero yo recuerdo, Alfonso, pues nosotros ya nos vamos conociendo mucho tiempo, cuando te lo diagnosticaron, yo recuerdo que se te pronunciaba más, y yo ahora, estamos aquí conversando, bueno, tenemos una conversación más o menos, ¿no? Pero a veces te costaba muchísimo más trabajo, ¿no? Y claro, la gente no te entiende, no te entendía, y claro, eso también hay que hacer ese llamada, ¿no? La gente, ¿Qué puede hacer cualquier persona cuando se encuentre con un enfermo con Parkinson como tú? Que tiene que comprenderla. Tiene que ponerse en su lugar, ¿no? Como en todos los aspectos de la vida... - Sí, yo estoy yendo, llevo unos meses ya, estoy acudiendo a una logopeda de Linares, que me ve todas las semanas, y con la cual, pues voy intentando mejorar poco a poco, y ahí estamos... - Y lo estás notando, yo lo estoy notando. - Sí, ¿Qué quiere decirse? Que, por ejemplo, a mí, cuando yo entraba en una conversación de un grupo de amigos o de un grupo de personas, me costaba trabajo entrar. Entonces, procuraba evitar esa conversación o esa charla con esos compañeros o esos amigos o ese grupo. - Bueno, pero al final tenemos que estar en sociedad, y tienes que hacer por donde, ¿no? - Yo lo entiendo perfectamente, pero a mí me daba un poco, digamos, de corte, ¿no?, de entrar en una conversación donde yo sabía que o no me iban a entender o me iban a entender mal, ¿no? Entonces, no quería que ellos pasaran... Sí, también ponernos a ellos en ese compromiso. En esa necesidad, efectivamente, eso es así. Pero bueno, con el tiempo ya, pues, te vas adaptando, digamos, a todo ese tipo de problemas, y lo vas solucionando como mejor puedes y sabes... - Y la gente, los amigos, te entienden y se ponen en tu lugar y tratan, ¿no? Tú notas que tratan de entenderte, ¿no?, de comprenderte. - Sí, claro, ellos saben lo dificultoso que es la enfermedad, saben de por dónde tienen que tratar de ir, y entonces, pues, cuando hablan y cuando me preguntan y cuando estamos charlando, pues, ellos intentan ponerse a mi altura, ¿no?

Alfonso López Simarro (A la derecha) en la final de la competición de Tenis de Mesa el pasado sábado en Úbeda / Antonio Plaza

Alfonso López Simarro (A la derecha) en la final de la competición de Tenis de Mesa el pasado sábado en Úbeda / Antonio Plaza
- Que estamos conversando, decía yo, que, bueno, esta conversación la teníamos ya concertada hace unas semanas, pero la hemos hecho coincidir el sábado, fue el Día Mundial del Parkinson, y claro, por eso nosotros queremos visibilizarlo, pero bueno, que eso que decías de que el deporte ayuda, que, bueno, el mismo sábado ha estado jugando una competición de tenis de mesa, ¿no?, de ping-pong, de toda la vida, ¿no? Eso demuestra, oye, el tenis de mesa es un deporte que necesita, bueno, muchos reflejos, mucha movilidad, y si lo estás practicando, además es una competición, ¿no?, que estáis haciendo con... - Sí, el tenis de mesa, precisamente, es un deporte que los médicos están causando al enfermo de Parkinson, y hay muchísimos clubes en España, en Cataluña, País Vasco, Castilla-La Mancha, Extremadura, Andalucía, club ya, digamos, estrictamente de tenis de mesa... - ¿De tenis de mesa? ¿Para deportistas de Parkinson? - Pues, efectivamente, porque se está viendo como el deporte en general, y el tenis de mesa en particular, están ayudando mucho, mucho, mucho a esta enfermedad, ¿no? - A hacerla, por lo menos, lo más llevadera posible. Eso es. Tenemos que volver a... aunque lo tuyo es el fútbol, Alfonso, tenemos que reconocerlo. Eso es así, ¿no? - Yo, si pudiera echar mis pachangas, que sea de fútbol sala y tal, pues, lógicamente, me divertiría muchísimo más, ¿no? Pero, bueno, tengo que llevarlo conmigo, que la enfermedad es así, y que, gracias a Dios, por lo menos me puede permitir, pues, jugar al tenis de mesa. Hace un par de semanas estuvimos en el campeonato nacional de tenis de mesa para Parkinson, para gente con Parkinson en Antequera, perdón. ¿A nivel de Andalucía? No, a nivel nacional. Era el tercer campeonato de España. Sí. De gente con Parkinson. ¿Y estás participando tú en esa cultura? Sí. Yo ya jugué el pasado año en Alcobendas, que fue el segundo campeonato, y este año he jugado el tercer campeonato en Antequera. Los dos he hecho un buen papel. En el segundo campeonato de España quedé en el séptimo lugar, de 101 participantes, y este año, de 112 participantes, he llegado en el lugar 10. Luego también está jugando el campeonato de Andalucía, el campeonato de la Zubia, un campeonato que hace ahí, en memoria de un hombre que tenía Parkinson, que murió, también falleció hace un año y pico, y también se hace un torneo ahí. Y procuro, digamos, donde me entero que haya acudo con mi mujer, que ella se está brindando en todo lo que hago, en todo lo que intento hacer... - Todas estas enfermedades lo que tienen es que la padece el paciente, pero que también la familia.

Alfonso López Simarro (2º por la izquierda) en la entrega de premios de la competición de tenis de mesa del sábado en Úbeda / Antonio Plaza

Alfonso López Simarro (2º por la izquierda) en la entrega de premios de la competición de tenis de mesa del sábado en Úbeda / Antonio Plaza
En todas las enfermedades, yo estos días estuve en una charla, concretamente con el cáncer, y es lo que decían, que lo padecen los pacientes, pero que las familias también lo padecen. Y claro, hay que llevarlo, y tú tienes la suerte de tener a María a tu lado, y eso ayuda directamente... - Vaya que sí, porque me acompaña a todos los sitios donde voy, y ella me ayuda en todo lo que puede. Me graba con una camarita que tenemos pequeña, me graba los partidos, luego los vemos y tal. Y nos acordamos de las jugadas que hemos hecho, de cómo tenía que haber dado a una pelota, cómo tenía que haberla parado, cómo tenía que haberla bloqueado... - Tan metódico como lo ha sido siempre en el fútbol. También lo sigue haciendo en el tenis de mesa... - Intento hacer lo mejor posible en todo lo que hago... - Hablar de séptima posición en un campeonato de España, eso es un nivel... -
Sí, estuvo bastante bien. La verdad es que fue un sitio, una zona... - Bueno, en Antequera es precioso, además. - Sí, en Antequera me quedaba el décimo, el séptimo tenis, el séptimo tenis. Y bueno, está bien, está bien. Y yo te digo que ahí pues me estoy divirtiendo mucho. Además, ves, convives con otra gente que tiene el país. Y te hace amistad, es decir, yo ya he hecho amistad con muchísima gente de León, de Cataluña, de Valencia, de Tarragona, de muchas zonas. Y ya pues hace una amistad que espero que perdure hasta donde se pueda...
- Que sí es importante el papel de los familiares, también el papel... Me consta porque yo quiero recordar que ya hace unos años también hicimos algo, colaboramos con algo, con una marcha que hicisteis Linares, ¿no? Con la asociación que crea tiene una marcha y nosotros llegamos a anunciarla aquí en la radio. Yo no recuerdo cuánto hace, pero bueno, sería el principio de cuando tú empezabas a tener esta enfermedad. El papel de las asociaciones también, que es muy importante, ¿no? Que las asociaciones muchas veces llegan a donde no puede llegar realmente lo que es la propia sanidad pública. Porque ahí tienen sus limitaciones, ¿no? Y en este caso me consta que en Linares hay una asociación, incluso a nivel provincial. - Sí, hay esta asociación de Parkinson de Linares, de la cual Sacri es, digamos, la encargada responsable. Y la verdad es que lo llevan de maravilla, ¿no? Porque allí acuden por la mañana, digamos, todos los afectados de Parkinson, que quieren... - El contenido y la programación que hacen, que lo harán de todo, seguro, estoy convencido.- Todas las mañanas, digamos, va un físico, va un homólogo de Parkinson. Hacen varias horas y en cada hora sacan, digamos, una de las especialidades. Yo no estoy en esa asociación porque no consideré... Yo creo que, haciendo lo que estoy haciendo, por mi cuenta, digamos que voy un poquito evolucionando mejor. Tengo un preparador físico para mí, Raúl. Luego tengo a Violeta, que es la logopeda del mes, para mí. Y yo voy, por esos menesteres, digamos, voy un poco más... Sí, a tu modo y... Yo he ido allí varias veces porque Sacri me lo ha pedido. Sí, yo quiero recordar que fue con Sacri con quien yo hablé.
Sí, sí, con Sacri fue. Y me ha pedido varias veces que vaya allí a la asociación. Lo que vas es para poner tu ejemplo, ¿no? Sí, para darle la... Falta, por ejemplo, el preparador físico.
Yo voy para hacerle, digamos, una clase de educación física, ¿no? Sí. Incluso también, cuando me operaron, a poco tiempo fui allí a dar la charla sobre el parque, sobre la operación, en lo que consistió y tal...
- Yo le he propuesto lo de la asociación porque, claro, la asociación, que es lo que has dicho antes, lo que pasa con las competiciones, los campeonatos, te juntas con gente que tiene lo mismo que tú. Y es lo que tienen las asociaciones, ¿no? Que cuando hay en común las dificultades, ¿no? Y os explicáis, pues mira, yo esto lo llevo así, esto lo llevo de otra manera. Y así se va haciendo más llevadero todo, entiendo, ¿no? Ese es el papel de las asociaciones, como el de las propias competiciones que has dicho tú, que estás conociendo a mucha gente. Con eso, ¿no? Poner en común la problemática que tenéis... - Sí. Esa es la idea. Eso es así. Yo con ellos me llevo de maravillas, sobre todo con Sacri, que es la directora de la asociación. Y, bueno, trato de probar a ayudarle en todo lo que puedo, ¿no?...
- Eso me consta que ya lo haces con cualquier ámbito de la vida, que tú colaboras con todo el que te lo pide. Pues, evidentemente, más con una asociación que trata lo que tú estás teniendo. En cualquier caso, Alfonso, el problema yo al principio lo planteaba, pero no lo hemos tocado mucho. A cualquier persona que pueda tener esos síntomas, la llamada sería, de cierto modo, de tranquilidad.Que tampoco, bueno, que se tiene, que se trata y que se va haciendo lo más llevadera posible. Que, bueno, pues tú te has ido buscando la vida. Y, al final, pues tú has visto tus pautas a seguir y, bueno, lo estás llevando lo mejor posible. Y estás viendo, supongo que será una alegría, va evolucionando. Tú, cada vez que da un pasito adelante, pues será una satisfacción... - Claro. Vamos a ver, los enfermos de Parkinson tienen que ser conscientes de lo que hemos dicho anteriormente, ¿no? Que es una enfermedad que te resta mucho en el día a día, en el movimiento que tienes que realizar todas las horas del día, pero que no te, o sea, te limita, pero no te produce la muerte, ¿no? - Y no te inhabilita. Exactamente. Que se pueden hacer cosas. Evidentemente hay que adaptarse, ¿no? Porque la enfermedad normal, cuando va avanzando en edad, pues sabe que tiene sus limitaciones... - Claro. Y entonces ya te digo que es una enfermedad eso que limita, pero que no va más allá, ¿no? De eso. Y entonces, principalmente el hacer deporte, eso es fundamental. Y ponerse en contacto con una asociación, sea en Linares, sea en Jaén o sea donde sea, es muy bueno porque ahí tienen, digamos, de todo los elementos que te van a poder ayudar para que tú vayas, por lo menos no te afectes en más grado, ¿no? Sino que vaya a ir a la enfermedad y que no vaya evolucionando. Que eso es muy importante terapéuticamente...
- Que el papel ese de las asociaciones que decimos, pero que al final también, en cierto modo, tú al final te has ido llevando, te has dejado llevar por los médicos. Al final son los médicos los que te van marcando la pauta. Incluso los que tomarían en su momento la decisión, oye, Alfonso, que te vamos a operar. Con, no sé, con toda la ilusión de que oye, que si te van a operar, yo siempre digo que cuando te operan, eso está bien porque es síntoma de que puedes avanzar, ¿no? El caso es que cuando te digan que no tiene operación, que así te va a quedar, ¿no? Cuando te dijeron, oye, que te vamos a operar y que te vamos a abrir la cabeza, claro, yo no sé, eso sería casi estremecedor, ¿no? Todo eso, ¿cómo lo tomarías?... - Pues imagínate, ¿no? Al principio, cuando me dijeron de operarme, la verdad que me entró... Cuando te dijeron y cuando te explicaron, ¿qué te iban a decir, no? Realmente te da un poco de miedo, hablemos claramente, ¿no? - Claro, pero no, miedo no, lo estoy diciendo yo y me da pánico. - Yo tengo un vídeo que luego si quieres te lo voy a dejar para que lo veas, que se ve cómo me ingresan tres días antes de la operación, me rapan, el día antes, la noche anterior me rapan toda la cabeza y tal, y luego ya como salgo allí, como evoluciono, digamos, y todo eso, lógicamente, lo padecí yo, lo sentí yo, lo sufrí yo, pero yo sabía también que iba a mejorar.
Yo lo que no podía era seguir sufriendo con la enfermedad, con el deterioro... - Sufrir es con el deterioro, porque el dolor, el dolor en sí... - No, no, es lo que te he dicho, sufrir con el deterioro que me estaba poniendo la enfermedad, ¿no? Los temblores, la poca musculación, cómo se iba viviendo, la musculación de brazos y de pies y tal, lo iba perdiendo, yo no quería que eso avanzara. Como no quería, pues me puse en manos del médico, del grupo médico neurológico del Hospital Virgen de Rocío de Sevilla, que tengo que hablar maravillas de ellos, porque yo creo que muchas veces no somos justos las personas cuando hablamos de los médicos y hablamos, digamos, mal, ¿no? Y luego también tengo que decir una cosa que también creo yo que no hacemos justicia, y es que hay... y yo sé que me gusta el fútbol, pero reconozco que, por ejemplo, en el fútbol se pagan muchísimo dinero, muchos millones a jugadores de fútbol, porque va a ser, digamos, vulgarmente por patas a un vagón, y en cambio, personas que están ya partiendose el alma en tratar de sanar o de mejorar la calidad de vida de personas que, como yo, sufrimos el parkinsón, pues... - O cualquier enfermedad, ¿no? - Exactamente, cualquier otra enfermedad, pues lo sacan adelante con mucha dedicación, con mucho empeño, y fíjate tú que esta operación era muy complicada. 11 horas, ha dicho. 11 horas, sí, conmigo en el quirófano. Fíjate que tienen que tocar puntos del cerebro donde no pueden salirse de ese punto, como toquen ese punto, como toquen otro... Se pueden quedar en el sitio. El enfermo se va al caliente, evidentemente...
- Pero tú, a pesar de eso, te lo explicaron, que iba a ser así, y tú dijiste que sí... - Yo no dudé en ningún momento, yo para adelante porque creo que va a tener más, digamos, el sufrimiento que hemos hecho antes, pero el sufrimiento de los efectos que me estaba ocasionando. El deterioro que iba a producir.
Que me estaba ocasionando el parálisis, exactamente. Quería ponerlo o cerrarlo de momento y eso fue lo que hice. Luego, también te he comentado que el problema que he tenido es el lenguaje y el escribir incluso también. Son los aspectos motrices son los que no mejoran e incluso van empeorando, pero bueno, yo prefiero... - Pero bueno, tú ya lo tienes todo escrito. Por suerte que tú has dejado ya muchas cosas escritas, ¿no? Sí, por escribir un libro. Exactamente, por eso te lo digo. El libro ya lo tienes escrito... -El libro ya lo tengo escrito, sí. El libro se llama Momento de mi vida. Sí, sí. Y en el cual tú fuiste muy importante en él porque llevaste, junto con otros amigos míos, llevaste a cabo la presentación del libro en el Parque de Bomberos y la verdad es que salió de maravilla. Me encantó aquello.
Fue muchísima gente, tú estabas ahí también. Te lo he dicho. Y llevaste a cabo la dirección del programa que es el de la presentación...
- La presentación del libro. Pero que el auténtico protagonista eras tú y lo sigues siendo tú. Alfonso, ¿con qué mensaje nos quedamos? ¿Qué le decimos tanto a cualquier persona que lo pudiera parecer como a cualquier otra persona que no lo padece pero cuando se encuentre con un enfermo de Parkinson? ¿Qué le decimos?... - Tengo que decir una cosa antes de nada y es que se están poniendo muchísimos medios en intentar encontrar algo, sea medicación o sea una pequeña intervención o sea lo que sea, para que el Parkinson se termine. - Sí, bueno, como tantas enfermedades, toda la investigación, se está investigando todo. - Exactamente eso, es así. Pero en el caso del Parkinson se está produciendo unos avances grandes y parece ser que en unos años pueda haber noticias muy buenas en cuanto a la calidad de ese medio para acabar con la enfermedad. Ojalá y sea así.
De momento, a pesar de que tienen Parkinson y las que lo puedan tener, que se pongan en manos de un neurológico rápidamente, lo antes posible, para que le marquen las pautas a seguir. Que no haga, como yo dije en un principio, que a mí personalmente me daba vergüenza, no sé por qué, pero me daba vergüenza hacer público mi enfermedad.
Yo me diagnosticaron en el 2012 y hasta el 2017 que estaba ingresado y a través de un compañero tuyo, concretamente Gilberto Moreno, fue el que me llamó allí a la habitación del hospital y me hizo una entrevista y dijo públicamente que había ganado al Parkinson con esa operación y efectivamente a partir de entonces ya lo hice público y esa es la cuestión...
- Que en cualquier caso el Parkinson te afecta a las manos que no puedes escribir, las extremidades, al lenguaje te afecta, pero que no es una enfermedad degenerativa como el Alzheimer, que no tiene nada que ver, que los recuerdos, la memoria, la tienes totalmente en forma... - Sí, bueno, yo tengo los problemas de la mente que tiene cualquier otra persona normal. - Que no es como el Alzheimer que la gente teme cuando ya... - Son despistes o olvidos de eso, hasta ahora solamente creí que no iba más, eso es digamos un problemilla pequeño que en relación a lo que es el Alzheimer está muy distanciado...
- Bueno, pues Alfonso, que evidentemente a nosotros ha encantado de este ratito que hemos charlado contigo, deseando de que haya servido sobre todo de motivación a aquellas personas que no hayan escuchado, con las disculpas que has dicho tú al principio, de que te hayan entendido, yo creo que sí, que te hayan entendido, te hayan expresado de forma clara, elocuente y bueno, a poco de que le hayan prestado un poquitín de atención, pues puedan conocer un poco más del Parkinson, que muchas veces es lo que pasa con muchas enfermedades, Alfonso, que están ahí, pero que son muy desconocidas, y claro, lo que hay que hacer es darlas a conocer, no ocultarlas, que están en la vida misma...
Muy bien, Antonio, muchísimas gracias a ti y cuando quieras y necesites cualquier cosa, ya sabes que me tienes a tu disposición, completamente entero a tu disposición...”.




