Antonio Álamo gana el Premio de Dramaturgia Alfonso Jiménez Romero con Sí a todo, una obra nacida de una historia real de vida, enfermedad y teatro
El certamen de Morón de la Frontera se consolida en su segunda edición como referente andaluz del teatro contemporáneo y reconoce una pieza marcada por la emoción, el humor y la experiencia vital de su autor

Antonio Álamos, ganador de la segunda edición Premio Alfonso Jiménez (foto cedida)

El municipio sevillano de Morón de la Frontera vuelve a situarse en el centro del mapa cultural andaluz gracias a la segunda edición del Premio de Dramaturgia Alfonso Jiménez Romero, un certamen que continúa creciendo en participación y prestigio. Impulsado por el Ayuntamiento de Morón de la Frontera, la Diputación de Sevilla y la editorial Ediciones del Bufón, el galardón se ha consolidado como una plataforma clave para nuevas voces y trayectorias del teatro contemporáneo.
En esta edición, el primer premio ha sido concedido al dramaturgo andaluz Antonio Álamo por su obra Sí a todo, destacada por el jurado por su “extraordinaria factura literaria” y su “estructura narrativa original y compleja”.
Una obra nacida de la vida real
Durante la entrevista, Álamo explicó que la obra surge de una experiencia personal profundamente marcada por la enfermedad y la amistad. El detonante fue la historia del actor Abel Mora, quien debía participar en un rodaje cinematográfico del autor, pero que fue diagnosticado de un cáncer poco antes de comenzar el proyecto.
A partir de ese momento, el proceso creativo se convirtió en un seguimiento íntimo de su evolución médica, con hospitalizaciones, operaciones, periodos de coma inducido y fases de recuperación incierta. Tras más de un año de incertidumbre, ambos se reencontraron para que el actor relatara en primera persona su experiencia con la vida y la muerte.
De ese testimonio directo nació Sí a todo, título inspirado en la frase que el propio Abel pronunció al aceptar continuar el proyecto pese a su estado de salud. La obra fue escrita posteriormente por Álamo y compartida con el actor, quien aceptó llevarla a escena junto al autor.
Teatro, humor y música desde la adversidad
Lejos de ser un drama exclusivamente trágico, la pieza incorpora humor, música y elementos escénicos innovadores. La participación de la actriz y compositora Maca Rey añadió una dimensión sonora construida exclusivamente con la voz humana, transformando el montaje inicial —concebido como monólogo— en un dúo teatral.
El proceso de ensayos estuvo marcado por la intensidad emocional, ya que el propio Abel Mora, sometido a múltiples intervenciones quirúrgicas, participaba activamente en la creación escénica mientras atravesaba su enfermedad. Aun así, decidió continuar hasta el final del proyecto.
Un premio que también impulsa la difusión del teatro contemporáneo
El certamen tiene una particularidad destacada por el propio autor: premia textos que pueden haber sido representados, pero que aún no han sido publicados en edición literaria, lo que favorece su difusión editorial y su preservación.
Álamo valoró especialmente el trabajo de la editorial, destacando la calidad de las publicaciones y el cuidado en el diseño, algo poco habitual en el panorama del teatro contemporáneo.
Reflexión sobre el arte y la creación
Más allá del premio, el dramaturgo reflexionó sobre el sentido del arte y la creación, defendiendo que la intención con la que se aborda una obra influye decisivamente en su resultado. En su visión, el proceso creativo no es una garantía de éxito, sino un territorio imprevisible donde la experiencia y la sensibilidad son fundamentales.
También reivindicó el valor de las adaptaciones de clásicos como forma de acercar la dramaturgia a nuevos públicos, así como su experiencia al frente del Teatro Lope de Vega de Sevilla, donde trabajó durante siete años con una programación abierta a todos los públicos.
Una mirada crítica al panorama teatral
El autor también puso el foco en las dificultades estructurales que afronta la creación teatral fuera de Madrid y Barcelona, señalando la desigualdad de oportunidades y las dificultades de las compañías andaluzas para consolidar espacios de exhibición estables debido a la multiprogramación de los teatros.
Aun así, celebró la diversidad de voces en la dramaturgia actual y compartió reconocimiento con otros premiados del certamen, como Javier Berger y David Montero, con quienes coincidió en el palmarés.
Un futuro abierto para Sí a todo
La obra, estrenada inicialmente en Avilés y presentada en festivales como Málaga y Bolonia, aspira ahora a ampliar su recorrido, con especial interés en su llegada a Madrid y su posible representación en Morón de la Frontera.
El propio autor confía en que el premio contribuya a reactivar nuevas funciones de un espectáculo que, según su protagonista, seguirá vivo mientras pueda representarlo.
Con este reconocimiento, Morón de la Frontera reafirma su papel como referente cultural y punto de encuentro para la creación dramática contemporánea en Andalucía.




