Condenado a más de diez años de cárcel por maltrato y violación a su expareja en Jerez
La sentencia destaca el uso intimidatorio de una navaja y la amenaza de un arma de fuego durante las agresiones

Sección de Jerez de la Audiencia Provincial

Jerez de la Frontera
El Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) ha ratificado la condena de la Audiencia Provincial de Cádiz que condena a un hombre a diez años y nueve meses de cárcel por los delitos de agresión sexual, abuso sexual continuado, maltrato físico agravado y amenazas leves cometido sobre su expareja en Jerez.
Según la sentencia, el acusado mantuvo una relación de unos tres años, entre 2016 y 2019 con la víctima, con quien tuvo un hijo en 2018, mudándose entonces a casa de la madre de ella al presentar el bebé problemas de salud. Finalmente, en febrero de 2019 la pareja se separó, quedando ella a vivir con su madre y el hijo y él en casa de sus padres.
No obstante, "acudía a la vivienda de ella cuando quería y sin avisar con la excusa de ver al niño, aprovechando tales visitas para insistir a la mujer en que volviera a retomar la relación". Además, "intentaba hacerla salir de la vivienda de la madre y decirle que tenía que hablar con ella en privado de algo del niño con el fin de quedarse solo".
Según la sentencia, uno de esos días, en septiembre de 2020, el procesado convenció a la mujer "para que fueran al piso, propiedad de aquella, y que había sido domicilio de la pareja, para hablar allí". Una vez que estuvieron en el piso él, tras intentar mantener relaciones sexuales y ante la negativa de la mujer, le pegó.
Posteriormente, al mes siguiente, el acusado, que había seguido acudiendo a casa de ella con la excusa de ver a su hijo, "se presentó en la casa y después de estar allí un rato le dijo que tenía que hablar con ella de una cosa muy importante del niño y que salieran de casa de la madre". Finalmente, fueron al domicilio de ella donde habían convivido y una vez dentro, "cerró puertas y ventanas y le dijo que iban a mantener relaciones sexuales, así como que si se negaba ya sabía lo que había".
Además, "sacó una navaja del bolsillo, abriendo la hoja se la mostró y la dejó en una mesita al lado de ellos a la vez que le repetía 'ya sabes lo que hay'". Una vez que consumó la agresión sexual, le dijo que se iba a llevar la ropa a esa casa para volver a vivir allí los dos, así como que tenía una pistola y que la guardaba en el sillín de la motocicleta. A continuación, el procesado se marchó y la mujer volvió a casa de su madre, donde sufrió un ataque de ansiedad que le hizo caer al suelo y, tras contar los hechos, llamaron a una ambulancia y acudieron al hospital para ser asistida.
El acusado una vez condenado por la Audiencia Provincial de Cádiz presentó recurso ante el TSJA alegando error en la valoración de la prueba y la vulneración de la presunción de inocencia en relación a cada unos de los delitos, además de la no apreciación de la circunstancia atenuante de drogadicción, siendo desestimado por el alto tribunal andaluz.




