'A una isla de ti': la comedia romántica sobre el amor que aparece y desaparece
El director algecireño Alexis Morante firma su primer largo de encargo con Canarias como protagonista
A una isla de ti
Cádiz
La leyenda cuenta que la isla de San Borondón aparece y desaparece al oeste de La Palma y El Hierro. Ha entrado en los relatos canarios como un territorio fantasma, entre la fantasía de un paraíso inalcanzable y una realidad inventada para atraer turistas. Borondón es también el nombre que Famara, interpretada por Toni Acosta, ha puesto como apodo a su exmarido, Iván (Jaime Zataraín): un hombre de alma libre, bisexual, con alergia al compromiso, que ha entrado y salido muchas veces de su vida, aunque les une una hija en común, Yaiza (Julia Martínez). Es ella quien regresa a casa desde Londres junto a su mejor amigo Harry (Freddie Dennis), un chef inglés al que acaban de abandonar en el altar y que terminará enamorándose del padre de su amiga. Pero ese Borondón que aparece y desaparece, cuan isla fantasma, será también causa de nuevos pesares.
El argumento de A una isla de ti se desarrolla en un guion que inicialmente firmaron Fernando Pérez y Paula López Cuervo, al que se suma en la rúbrica final el director de la película, el algecireño Alexis Morante. Para él, que ya dirigió cintas muy personales y concebidas junto a su inseparable Raúl Santos, como El universo de Oliver o ¿Es el enemigo?, este es su primer largometraje de ficción de encargo. Se trata de una comedia romántica, un enredo alocado de espíritu pretendidamente frívolo, y también una intencionada promoción turística de Canarias, aunque la película se eleva gracias a un reparto muy entonado, a algunos momentos conmovedores, y a algunos hallazgos narrativos.
El personaje de Harry cambia el Londres urbano por una isla canaria de tradiciones ancestrales para adentrarse en una cultura que le desconcierta incluso en la forma de cocinar. Es el amor por un “sireno”, el hombre que le salva de morir ahogado en una playa, lo que da una nueva dimensión a su viaje de huida tras el fracaso sentimental. La ilusión renace hasta que descubre que ese sireno es el padre de su mejor amiga. Le chirría su carácter, su forma de entender la vida, y hasta su manera de preparar el pescado, y le hiere ese impulso permanente de escapar de todo lo que tenga que ver con el compromiso. Pero nadie elige de quién se enamora.
El componente LGTBI está asumido en la película con una naturalidad tal que no se convierte en centro de debate, como tampoco lo es la diferencia de edad. Son personajes que desean en libertad y que, conscientes de que el amor también es fuente de conflictos, a veces se apartan de él. Le ocurre a Iván y le ocurre también a Yaiza, que comparte esa alergia a los vínculos duraderos mientras sus dos mejores amigos gays sueñan con ella. Harry persigue la felicidad a través del amor; Iván y Yaiza, en cambio, parecen huir de él para poder ser felices.
Alexis Morante rodando A una isla de ti / Morena Films
Y aunque pueda parecer que este universo poco tiene que ver con los trabajos de ficción anteriores de Alexis Morante, existen claros puntos de encuentro. Están los episodios oníricos en los que se mueven los protagonistas —la salvación bajo el agua, las pesadillas de la traición amorosa—, la risa como elemento sanador, el predominio de las buenas personas frente a las dificultades, y un apabullante oficio a la hora de sacar lo mejor de sus actrices y actores.
Freddie Dennis compone con precisión, desde su dificultad con el español, las contradicciones de un personaje que oscila entre el drama del desamor, la ilusión por uno nuevo y el dolor de sentirse otra vez herido. La joven Julia Martínez brilla en un personaje bisagra entre tramas, al que dota de una sensibilidad muy medida. Y funcionan con gran destreza los momentos de humor que aportan Carlos González, como uno de los amigos de Yaiza, y Toni Acosta, una madre que ya ha pasado por todo, inteligente para sobrevivir y ganar dinero contando historias y leyendas, y con el suficiente poso vital como para intuir que también es posible superar con serenidad los fracasos previos en el amor.
A una isla de ti exhibe unas islas canarias de postal y las pone al servicio de una comedia romántica ligera, bien interpretada y con momentos muy divertidos. Bajo su tono amable late una idea menos complaciente: el amor no siempre llega para quedarse. A veces aparece, ilumina y se va, como la isla de San Borondón. Y aceptar esa fugacidad también es una forma de felicidad.
A una isla de ti se estrenó en salas de cine el pasado 10 de abril
Pedro Espinosa
En Radio Cádiz desde 2001. Director de contenidos...En Radio Cádiz desde 2001. Director de contenidos de la veterana emisora gaditana. Autor del podcast La Ciudad Cantada y de la ficción sonora Fenicia. Licenciado en Periodismo en la Facultad de Ciencias de la Información de Santiago de Compostela. Ha trabajado también en El País, EFE, Viva Cádiz y 7 Televisión.