Andalucía consolida su papel en la automoción a través de componentes, innovación y nuevas tecnologías
La comunidad, sin fábricas de ensamblaje, refuerza su peso industrial con polos en Jaén y Sevilla y un ecosistema tecnológico en crecimiento en Málaga

Andalucía consolida su papel en la automoción a través de componentes, innovación y nuevas tecnologías
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Andalucía no cuenta en la actualidad con grandes plantas de fabricación de vehículos completos, pero ha consolidado su posición dentro del sector de la automoción a través de la producción de componentes, la investigación aplicada y una amplia red de industria auxiliar que genera miles de empleos.
El modelo andaluz se apoya en polos industriales consolidados, especialmente en la provincia de Jaén. En Martos, la planta de Valeo se ha convertido en la principal referencia del sector en la comunidad, con alrededor de 3.000 trabajadores directos y más de 600 empleos vinculados a ingeniería e investigación. “Es el motor de toda la zona”, ha explicado Juan Antonio Auñón, que sitúa esta instalación como uno de los pilares económicos del territorio.
Junto a este enclave, el parque empresarial de Linares, heredero de Santana Motor, mantiene actividad industrial vinculada al metal y al sector auxiliar, en un contexto de reactivación con nuevos proyectos industriales. Según Auñón, el impacto de este tipo de instalaciones va más allá del empleo directo: “Hay cientos de empresas trabajando para una planta de automoción”, ha señalado, en referencia al efecto arrastre sobre el tejido productivo.
En Sevilla, la planta de Renault ha evolucionado hacia la fabricación de sistemas de transmisión adaptados a vehículos híbridos y eléctricos. “Está enfocándose en sistemas de tracción de vehículos híbridos y eléctricos”, ha indicado el profesor de la Universidad de Málaga, lo que refleja la adaptación del sector a los cambios tecnológicos.
En paralelo, Andalucía ha reforzado su apuesta por la innovación. El centro tecnológico Andaltec, también en Martos, desarrolla materiales y soluciones técnicas para automoción, mientras que en Málaga se ha consolidado un entorno vinculado a la tecnología aplicada a la movilidad.
Aunque la provincia malagueña no dispone de fábricas de vehículos, sí concentra actividad en el Parque Tecnológico de Andalucía, donde empresas trabajan en software, conectividad o conducción autónoma. A esto se suma la futura implantación de proyectos industriales ligados a los microchips. “El IMEC va a ser producción de microchips para todo el sector del automóvil”, ha destacado Auñón, en referencia a una de las iniciativas consideradas estratégicas tras los problemas de suministro registrados tras la pandemia.
Además, en municipios como Humilladero se han anunciado inversiones vinculadas a hidrógeno, baterías y combustibles alternativos, con un volumen cercano a los 150 millones de euros. “El sector del automóvil tiene un rango tan amplio que muchas de estas inversiones lo revitalizan”, ha explicado.
En este contexto, el experto resume la evolución del sector con una idea clara: “Andalucía se está posicionando y lo está haciendo bastante bien”. Una tendencia que sintetiza en una valoración general: “Podríamos decir que progresa adecuadamente”.
El sector se completa con una red de industria auxiliar y un área comercial y de posventa que supera los 17.000 trabajadores en la comunidad. Un modelo que, sin depender del ensamblaje final de vehículos, mantiene su conexión con la industria europea y continúa generando actividad económica en distintas provincias andaluzas.

Ignacio San Martín
Periodista de Málaga especializado en tribunales y motor. Responsable de 'Autoradio', programa decano...




