El comandante supervisó pero no podía interferir y el teniente cumplía órdenes: Así se defienden los militares acusados por el ejercicio de Cerro Muriano
Las defensas del teniente y el comandante encausados por la muerte de dos militares en Cerro Muriano delegan en el capitán toda la responsabilidad y las decisiones sobre el ejercicio que resultó mortal

Rubén Somonte

Córdoba
Ambas piden la libre absolución de los militares que están acusados de dos delitos contra la eficacia del servicio por la muerte del cabo cordobés Miguel Ángel Jiménez Andújar y el soldado sevillano Carlos León.
En el caso del teniente, su defensa descarga la responsabilidad del ejercicio en el capitán insistiendo en el hecho de que el militar se limitó a cumplir órdenes y que no participó en ninguna de las decisiones sobre el plan de instrucción.
El escrito al que ha tenido acceso Radio Córdoba rechaza el relato de hace de los hechos la Fiscalía Jurídico Militar, lo califica de "sesgado, carente de base probatoria y de estar elaborado exprofeso para construir una acusación inexistente".
Dice que el militar no descuidó las mochilas (que como les contamos llevaban una mina de castigo, en el caso de la primera sección que entró en el agua.
Sobre el montaje de la cuerda, el abogado que representa al teniente dice que este no dio ninguna instrucción, ni orden con respecto a los anclajes ni a la profundidad, y que se limitó a pasar casualmente por donde se estaban montando.
Su abogado pide la libre absolución al entender que el teniente no incurrió en ninguna responsabilidad durante ni previamente al ejercicio.
Su defensa llama a declarar a 41 militares entre ellos a la sección, a militares que ejecutaron el ejercicio anteriormente y a los que participaron ese día en el rescate de los militares afectados.
Homenaje a los caídos en Cerro Muriano / María Eugenia Vilchez
Homenaje a los caídos en Cerro Muriano / María Eugenia Vilchez
En el caso del comandante, al que se acusa por dos supuestos delitos contra la eficacia en el servicio, su abogada explica que el militar "ejerció con diligencia sus funciones de comprobación del ejercicio", que no apreció ningún riesgo en él porque ya se habían realizado anteriormente y estaban marcados en la instrucción.
Dice su defensa que el comandante "no tenía el dominio funcional del hecho, ni el poder de suspender la actividad ante cualquier riesgo apreciado in situ". Que estableció las medidas oportunas en cuanto se produjo la primera llamada de auxilio y que actuó de forma correcta, con lo que piden su absolución.
Recuerdan que la fiscalía pide el sobreseimiento para el comandante, al no apreciar "relación de causalidad ni infracción de deberes"
Dice su abogada que el militar no podía exigirle al capitán detalles técnicos que no fueron reportado porque esto equivaldría a un estándar de omnipresencia, lo que vulneraría su presunción de inocencia.
En ambos casos las defensas piden la libre absolución de los militares encausados.
La defensa del comandante llama a declarar a 18 militares, entre ellos el General Olazábal Elorz, que era entonces el máximo responsable de la Brigada de Cerro Muriano.

María Eugenia Vílchez
Me mueven las causas justas. Me gusta contar historias y dar voz a personas que normalmente no la tienen...




