Sociedad

Motril alza la voz contra el odio: hasta el 85% de los delitos no se denuncian pese a una alta tasa de condenas

Miguel Ángel Aguilar, coordinador de la Fiscalía contra los delitos de odio y discriminación, hace llamamiento a frenar el discurso del odio en las jornadas sobre Derechos Humanos y Migraciones

Miguel Ángel Aguilar, fiscal, coordinador de la fiscalía contra los delitos de odio y discriminación

Motril

Motril clausura este viernes la XXII edición de las Jornadas sobre Derechos Humanos y Migraciones, tres días de intenso debate que han convertido a la ciudad en un espacio de reflexión sobre convivencia, inclusión y retos sociales actuales.

Uno de los momentos centrales de la jornada final ha sido, este viernes, la intervención del fiscal de sala y coordinador de la Fiscalía contra los delitos de odio y discriminación, Miguel Ángel Aguilar, quien ha analizado las herramientas jurídicas para combatir este fenómeno. Aguilar ha alertado de que el discurso del odio “se normaliza poco a poco” en la sociedad, muchas veces camuflado como opinión o humor, lo que dificulta identificar sus límites.

El fiscal ha insistido en la necesidad de diferenciar entre libertad de expresión y discurso de odio. “Sin libertad de expresión no hay democracia, pero no puede convertirse en una libertad de agresión”, ha señalado, recordando que estos delitos afectan directamente a la dignidad y a la igualdad de las personas. En este sentido, ha explicado que los delitos de odio abarcan desde amenazas o agresiones hasta humillaciones públicas motivadas por el rechazo a la diversidad advirtiendo de la especial vulnerabilidad de las personas migrantes, que en muchos casos no denuncian por miedo, barreras culturales o inseguridad jurídica.

En este sentido, Miguel Ángel Aguilar ha subrayado que entre el 80% y el 85% de estos delitos no se denuncian. Esta realidad refleja la existencia de una “cifra sumergida” que dificulta conocer la verdadera dimensión del problema.

Frente a ello, Aguilar ha destacado que, cuando los casos llegan a los tribunales, la respuesta judicial es significativa: en 2024, el 74,5% de las sentencias en delitos de odio fueron condenatorias, lo que demuestra la eficacia del sistema cuando se activa.

El coordinador de la Fiscalía contra los delitos de odio y discriminación, también ha puesto el foco en el papel de las redes sociales, donde estos mensajes se amplifican con rapidez, y ha destacado que España cuenta con una legislación avanzada, aunque susceptible de mejoras para adaptarse a nuevos escenarios como la desinformación o el entorno digital. Además, ha subrayado la importancia de investigar cada caso atendiendo a su contexto y ha defendido que el anonimato en internet no puede servir de protección cuando se cometen delitos.

El fiscal ha hecho un llamamiento a la ciudadanía a no ser cómplice de estos discursos y a denunciar cualquier situación de discriminación, destacando que en los últimos años se ha incrementado el número de acusaciones y sentencias condenatorias en esta materia.

Por su parte, el magistrado Luis Carlos Nieto, magistrado y director de estas jornadas, ha destacado el éxito de esta edición, subrayando su carácter multidisciplinar y el valor del encuentro entre juristas, periodistas, antropólogos y personas migrantes. “Se ha creado un ecosistema muy interesante de defensa de los derechos humanos”, ha afirmado durante la entrevista realizada en el programa “Hoy por Hoy Motril”.

Nieto ha puesto el acento en la idea de la “acogida” frente a la simple recepción, defendiendo una visión basada en la dignidad, el respeto y la hospitalidad. Un mensaje especialmente relevante en un contexto donde, como se ha señalado durante las jornadas, los discursos excluyentes están en aumento y afectan directamente a la convivencia.

Las jornadas se despedirán, en la tarde de este viernes, con un recital poético en el Museo del Azúcar, poniendo un cierre cultural a un encuentro que, un año más, reafirma el compromiso de Motril con los derechos humanos y la construcción de una sociedad más justa e inclusiva.