Trifulcas inútiles
La firma de Juan Carlos Camas en Hoy por Hoy Jerez
Firma Juan Carlos Camas
Jerez de la Frontera
TRIFULCAS INUTILES
Se respira en el ambiente el próximo olor a feria y también se empieza a percibir olor a campaña electoral. Efectivamente, el próximo domingo 17 de mayo se celebrarán elecciones autonómicas en Andalucía. Se da la circunstancia que ese domingo 17 de mayo coincide con la finalización de nuestra Feria del Caballo. No es necesario imaginar la pasarela en la que puede quedar convertido el real de la feria.
Con todo, que haya este año en la feria una presencia abrumadora de colores políticos de todo tipo puede quedar hasta simpático. Lo que ya no resultará tan agradable será la subida de la temperatura política en términos de aumento de la confrontación, las acusaciones y los reproches mutuos. De hecho, ya se han dado los primeros movimientos en ese sentido.
En estos días hemos asistido en Jerez a una pugna institucional como consecuencia del procedimiento de gestión de las ayudas de las inundaciones. No tiene ningún sentido.
El Gobierno de España ha hecho lo que tenía que hacer: poner a disposición de los damnificados por los temporales un importante volumen de ayudas y organizar un dispositivo técnico para que estas ayudas lleguen en el menor plazo posible a los afectados. El Ayuntamiento ha hecho lo que tenía que hacer: estar al lado de los vecinos afectados desde el primer momento y a su disposición para lo que necesiten con independencia de que sea o no su competencia.
Si ambas administraciones están comprometidas con los vecinos, como de hecho lo están, a qué viene que pugnen en una confrontación que no aporta nada. Si de lo que se trata es de limar y perfeccionar cuestiones meramente administrativas, el papeleo de toda la vida, hágase y déjese que el personal técnico al servicio de una y otra administración realice su trabajo con eficacia y comodidad.
Esto acaba de empezar. Ya veremos si los decibelios políticos terminan superando a los decibelios de la calle del infierno y no terminamos tapándonos los oídos.
Juan Carlos Camas Peregrino