El Espacio Andaraje acoge la conferencia-concierto 'Instrumentos musicales como medio de expresar sentimientos. Clasificación', a cargo de Juan Guerrero Olid
Con la extensa y pormenorizada presentación y recorrido por instrumentos de todo el mundo, con la interpretación de canciones tradicionales

El Espacio Andaraje acoge la conferencia-concierto 'Instrumentos musicales como medio de expresar sentimientos. Clasificación', a cargo de Juan Guerrero Olid
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Jódar
ESPACIO ANDARAJE, Casa de la Juventud, Primera Planta, que de nuevo, volvía a completar su aforo.

Público asistente / Antonio Plaza

Público asistente / Antonio Plaza
Viernes, 17 de abril, a las 20:30 horas, (8 y media de la tarde)Dentro de la programación de la 54ª CITA FOLK DE JÓDAR, el ciclo 'La Cita Folk en el ESPACIO ANDARAJE' convocaba a un nuevo evento, la conferencia-concierto a cargo del folklorista Juan Guerrero Olid, quien nos hablaba sobre 'Instrumentos musicales como medio de expresar sentimientos. Clasificación', intercalando la interpretación de canciones tradicionales como ejemplo de la utilización de algunos de los instrumentos, que el público podrá ver y tocar.

Imagen con algunos de los instrumentos presentados por Juan Guerrero / Antonio Plaza

Imagen con algunos de los instrumentos presentados por Juan Guerrero / Antonio Plaza
Más de sesenta instrumentos de cuerda, viento, percusión, idiófonos, de adaptación, etc.
Organiza: A.C. Andaraje,
Patrocina. Diputación Provincial de Jaén
Colaboran: Fundación UNICAJA Jaén y Radio Jódar SER.
La presentación corría a cargo del presidente de la A.C. Andaraje, José Nieto, “...Es un verdadero placer darles la bienvenida a esta segunda convocatoria de este año del ciclo Cita Folk en el Espacio Andaraje, en el que nos reunimos para reflexionar sobre algo que nos acompaña desde que la humanidad tiene memoria, la música. Pero no la música entendida solo como arte o entretenimiento, sino como un lenguaje profundo, íntimo, capaz de decir lo que a veces las palabras no alcanzan. Hoy vamos a adentrarnos en ese territorio donde los sonidos se convierten en emociones, donde un instrumento es mucho más que un objeto y donde cada nota puede ser una confesión, un abrazo o un grito del alma.

Momento de la presentación por Pepe Nieto. / Antonio Plaza

Momento de la presentación por Pepe Nieto. / Antonio Plaza
Para guiarnos en este viaje contamos con un invitado muy especial, no solo es un estudioso apasionado de la música y de su historia, sino que también es un observador sensible de la condición humana, quienes lo conocemos sabemos que para él un instrumento musical no es simplemente de madera, de metal o de cuerda, es una extensión del ser, un puente entre lo que sentimos y lo que somos capaces de expresar. Mi amigo y hoy nuestro conferenciante Juan Guerrero Olí nos conocemos como él lo decía desde que éramos chiquitillos, da un poco de pudor decirlo, en la década de los 60 del siglo pasado. Bueno, como decía mi amigo Juan Guerrero Olí, ha dedicado años a explorar cómo los instrumentos han servido a lo largo de cultura y época como herramientas para comunicar emociones que no caben en el lenguaje cotidiano, desde el susurro melancólico de un rabel hasta la fuerza visceral de un tambor, desde la delicadeza de una espineta que parece suspender el tiempo hasta la zanfona que con solo dos manos puede construir un mundo externo.
Él ha estudiado no solo la técnica, sino la intención, la carga emocional, la historia personal y colectiva de cada instrumento que es capaz de transmitir. Lo que más admiro de su trabajo es que no se queda en la teoría, tiene la habilidad de hacernos sentir que cada instrumento es un narrador, un confidente, un compañero de viaje. Nos recuerda que detrás de cada sonido hay una emoción buscando salida, detrás de cada melodía una historia que quiere ser contada y detrás de cada intérprete un ser humano que encuentra en la música un refugio, una forma de sanar o una manera de celebrar la vida.
En un mundo donde a menudo corremos más de lo que sentimos, su mirada nos invita a detenerlo, a escuchar de verdad, a comprender que la música no solo se oye, se respira, se comparte, se vive y que los instrumentos musicales son, en esencia, vehículos de emociones, capaces de unirnos incluso cuando no hablamos el mismo idioma. Estoy seguro de que la charla que vamos a escuchar nos hará mirar los instrumentos de otra manera, no como objetos sino como voces, voces que hablan de nosotros, de nuestra alegría, de nuestra herida y de nuestros sueños. Así que sin más preámbulos les pido que recibamos con un fuerte aplauso a un gran conocedor de la música, un apasionado de la expresión humana y para mí un amigo de enorme sensibilidad...”.

Juan Guerrero empezaba la exposición con el sonido de unas piedras / Antonio Plaza

Juan Guerrero empezaba la exposición con el sonido de unas piedras / Antonio Plaza
El conferenciante, Juan Guerrero Olid, hacía un extenso y pormenorizado recorrido por más de sesenta instrumentos, “… Yo iba a decir algo sobre que es importantísima para la sociedad, la música y los instrumentos que utiliza, en fin. Pero, viendo esto aquí, yo creo que me voy a centrar más en una descripción de cada uno de los instrumentos y cómo suenan.
Sin embargo, sí quiero hacer notar que, hace tiempo, había como una segregación entre instrumentos de orquesta e instrumentos populares, y eso es algo que no tiene sentido, y ya lo dijo un musicólogo, Pulsar, y que fue el que agrupó los instrumentos en cuatro familias, que son las que vamos a ver hoy.

Juan Guerrero daba a conocer el sonido de unos huesos / Antonio Plaza

Juan Guerrero daba a conocer el sonido de unos huesos / Antonio Plaza
Idiófonos son aquellos instrumentos que, por sí solos, pueden emitir algún sonido y podemos hacer que hagan algún ritmo que nos ayude a las tareas diarias o laborales que hacemos cada día.
Luego están los membranófonos. Esos instrumentos ya sí tienen una parte que ya está manipuladas, que es una piel en tensión, que golpeándola o rozándola se obtiene un sonido distinto.
Luego están los aerófonos, que son aquellos que necesitan una corriente de aire para que se emita el sonido.

Otro de los instrumentos que presentaba Juan Guerrero / Antonio Plaza

Otro de los instrumentos que presentaba Juan Guerrero / Antonio Plaza
Y, por último, los cordófonos, que son los que necesitan una cuerda que esté en tensión para emitir distintos sonidos.
Pero, aparte de eso, también es interesante saber las cualidades de los sonidos, altura, intensidad, duración y timbre.
La altura nos permite saber si un sonido es grave o agudo. La intensidad, si un sonido es fuerte o piano.
La duración, si el sonido es muy largo, es cortito.
Y el timbre es lo que nos permite distinguir los instrumentos, el sonido, quién emite ese sonido.
Y, teniendo en cuenta eso, no quiero alargar mucho la teoría, y vamos a empezar, como había dicho, con la primera familia, los idiófonos.

Otro de los instrumentos presentados por Juan Guerrero / Antonio Plaza

Otro de los instrumentos presentados por Juan Guerrero / Antonio Plaza
Son los más sencillos, los menos complicados de hacer, porque muchas veces encontramos ese instrumento por ahí, por el campo. No hace falta fantasear mucho. ¿Qué es más fácil que un par de piedras? Porque, claro, la humanidad siempre ha querido hacer música, ritmos, animar las reuniones, y lo más cerca que tenía era las palmas, golpearse el pecho, las piernas o taconear.
Bueno, pues, con estas piedrecitas, simplemente lo que tenemos que hacer es buscar un ritmo que nos guste y golpear. Y se puede hacer algún matiz con las piedras, no siempre suenan igual...
Esta sería una forma de tocar, pero si yo le hago una caja de resonancia con las manos, la piedra cambia.

Juan Guerrero presentaba el último instrumento / Antonio Plaza

Juan Guerrero presentaba el último instrumento / Antonio Plaza
O sea que una simple piedra, ya tenemos dos matices distintos ahí, según la cojamos. Bueno, aquí tengo esto, que me lo encontré paseando por Sierra Morena, en el término de Santistebán del Puerto, y lo que encontré fue un esqueleto de una oveja. Y, bueno, me dio por coger las mandíbulas.
Ah, tiene dientes, esto puede ser que rozándolo con algo obtengamos también un ritmo. Y, bueno, pues, con un palillo, pues es cuestión de rozar la dentadura y hacer distintos sonidos. Son instrumentos que no están nada elaborados, naturales...”.




