La crisis del gasoil y el desplome del precio del pescado amarran la mitad de la flota de arrastre de Motril
Cinco barcos de arrastre paran por falta de rentabilidad mientras el sector alerta de la falta de relevo y ve en la regularización de inmigrantes una posible salida

GRAFAND7203. ALMERÍA, 21/03/2022.- Varios pescadores arreglan los aparejos hoy lunes en el puerto de Almería mientras se desarrolla una manifestación de la flota de los puertos pesqueros de Almería (Almería, Garrucha y Carboneras), Granada (Motril) y de la provincia de Málaga dentro del paro nacional convocado por el sector para urgir al Gobierno a poner en marcha medidas que palíen la falta de rentabilidad por el encarecimiento del gasóleo.EFE / Carlos Barba / Carlos Barba (EFE)

Motril
La flota de arrastre de Motril atraviesa un momento crítico. El aumento del precio del combustible, unido a la bajada de los precios del pescado en lonja, ha llevado a varios barcos a amarrar en puerto ante la falta de rentabilidad. Actualmente, cinco de las alrededor de trece embarcaciones de arrastre han decidido parar su actividad a la espera de que mejore la situación.
El patrón mayor de la Cofradía de Pescadores de Motril, Ignacio López, ha explicado a Radio Motril que “los precios del gasoil están desorbitados y el mercado está muy parado”, lo que dificulta incluso cubrir los costes básicos y los jornales de la tripulación. Ante este escenario, parte de la flota ha optado por una parada temporal con la esperanza de que el próximo mes cambien las condiciones.
A esta crisis económica se suma un problema estructural: la falta de mano de obra y de relevo generacional. En este sentido, López ha valorado positivamente la regularización de personas migrantes, al considerar que puede ser clave para mantener la actividad pesquera. “El que venga con ganas de trabajar y de forma honrada tiene que poder hacerlo de manera regulada”, ha defendido.
El sector ya cuenta con trabajadores extranjeros, principalmente de Senegal y Marruecos, que desempeñan un papel fundamental a bordo. “Son buenos marineros y permiten que los barcos salgan a faenar; si no, habría más embarcaciones paradas”, ha señalado.
No obstante, el acceso a la pesca no es sencillo, ya que requiere formación específica y superar barreras como el idioma, lo que dificulta la incorporación de nuevos trabajadores.
Pese a las dificultades actuales, el patrón mayor considera que la regularización puede ayudar a profesionalizar el sector y garantizar su continuidad en un momento especialmente delicado, marcado por la presión de los costes y la incertidumbre del mercado.




