La heladería malagueña arrasada por un incendio, desbordada por la ola de solidaridad
El negocio ha habilitado a través de su web un sistema de reserva de helados de cara a retomar la actividad

La heladería malagueña Nonna, golpeada por el incendio de Cajiz, pide ayuda para volver a producir
El código iframe se ha copiado en el portapapeles
Málaga
El incendio declarado el pasado viernes por la tarde en el polígono industrial de Cajiz, en Vélez-Málaga, ha dejado a varias empresas gravemente afectadas. Una de ellas es Nonna Helado Artesanal, que ha perdido por completo su fábrica de producción tras el fuego originado en una nave colindante.
“Estamos destrozados como familia y como empresarios”, reconoce su propietario, Enrique Rodríguez, que explica que el aviso llegó pasadas las cuatro y media de la tarde. “La policía nos llamó para que sacáramos urgentemente dos furgonetas que teníamos en la puerta. Cuando llegamos, la nave de al lado estaba completamente incendiada y el fuego ya había alcanzado la nuestra y la del otro lado”, relata.

Enrique Rodríaguez propietario de Nonna Helado Artesanal. / Cadena SER

Enrique Rodríaguez propietario de Nonna Helado Artesanal. / Cadena SER
Rodríguez asegura que solo pudieron rescatar los vehículos de reparto y que todo el interior de la nave quedó calcinado. “No se ha salvado nada. Hemos perdido toda la maquinaria. Ahí estaba la inversión de nuestra vida”, lamenta. La fábrica, puesta en marcha hace apenas cinco años, concentraba una inversión cercana al medio millón de euros. “Vendimos la casa y vivimos de alquiler para apostar por este proyecto”, explica.
Aunque la empresa cuenta con seguro, su propietario advierte de que la cobertura será insuficiente. “Entre la depreciación de la maquinaria y una inversión reciente que aún no estaba asegurada, no creemos que el seguro cubra ni una cuarta parte de lo perdido”, señala.
Un negocio familiar con una amplia cartera de clientes
Nonna Helado Artesanal es una empresa familiar con tres heladerías en la provincia , en la plaza de la Merced, en Rincón de la Victoria y en Torre del Mar, además de una importante línea de producción para hostelería. En los últimos años, la marca había consolidado una cartera de 80 a 100 clientes entre Málaga y la Costa del Sol, incluyendo hoteles y restaurantes de primer nivel.
“Eso es ahora mismo lo que más nos preocupa: no poder atender a esos clientes y el riesgo de perderlos después de tanto esfuerzo”, afirma Rodríguez, que subraya también la situación del equipo. “Somos entre 8 y 10 trabajadores, más en verano. Más que empleados, son familias. Estamos preocupados por ellos y por sus familias”.
Actualmente, la falta de producción impide incluso abrir las heladerías al público. “Si la fábrica no puede producir, no podemos vender helados”, resume.
Una web para reservar helados y un llamamiento a la ayuda
Ante la situación, la familia ha pedido apoyo a través de las redes sociales, pero insiste en que no solicitan donaciones económicas. “No queremos limosna ni dinero para vivir. Necesitamos ayuda para trabajar”, aclara Rodríguez.
Entre las iniciativas puestas en marcha, destaca la adaptación de su página web, realizada de forma altruista por un profesional de Canarias, que ya permite reservar helados por adelantado. A través de la web www.nonnaheladoartesanal.com , los clientes pueden comprar tarrinas o litros que podrán canjear cuando la empresa recupere la producción. “Es una forma de apoyarnos ahora y disfrutar del helado más adelante”, explica.
Además, la empresa ha lanzado una propuesta dirigida a compañías que quieran convertirse en “patronos” de Nonna, adquiriendo o cediendo maquinaria esencial para reactivar la actividad.
Pese al golpe, Enrique Rodríguez asegura que no se rinden. “El viernes me quería morir si con eso salvaba la fábrica, pero hemos decidido luchar y empezar de cero, o de menos cero. Mis hijos están con nosotros y vamos a seguir adelante”, concluye, agradeciendo las innumerables muestras de apoyo recibidas desde toda España.




