CCOO y UGT reclaman la actualización urgente de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales al cumplirse 30 años de su aprobación
Los sindicatos advierten del aumento de la siniestralidad, la falta de control en las empresas y la necesidad de incluir los riesgos psicosociales y nuevas enfermedades profesionales

Concentración sindical Día mundial de la seguridad y la siniestralidad laboral
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Algeciras
Las representantes sindicales Susana de la Losa, delegada de Salud Laboral de CCOO, y Bella Santos, representante de UGT, han coincidido en reclamar una actualización urgente de la Ley de Prevención de Riesgos Laborales, al cumplirse 30 años de su aprobación, al considerar que la normativa ha quedado desfasada ante las nuevas realidades del mundo del trabajo.
Ambas han advertido del incremento de los riesgos laborales en un contexto marcado por la digitalización, la falta de desconexión y el aumento de los problemas de salud mental entre la población trabajadora. En este sentido, han señalado que el estrés, la ansiedad y la depresión derivados del entorno laboral deben ser reconocidos de forma específica como riesgos profesionales dentro del marco legal.
En relación con la siniestralidad laboral, han calificado de “inaceptables” las cifras registradas en Andalucía, donde se han contabilizado 121 muertes en 2025, tres de ellas en el Campo de Gibraltar. Han reclamado más inspecciones de trabajo, mayor implicación de las empresas y las mutuas, y una mayor concienciación en materia de prevención.
Las sindicalistas también han alertado del aumento de los riesgos laborales en mujeres, especialmente en sectores donde su incorporación ha sido más reciente, advirtiendo de que en muchos casos los puestos no están correctamente evaluados desde una perspectiva de género.
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DescargarAsimismo, han señalado como sectores de mayor riesgo la construcción, la industria y las refinerías, así como la exposición a agentes como el amianto o la sílice, que continúan presentes en numerosos entornos laborales.
Por último, han exigido una revisión del listado de enfermedades profesionales para incluir nuevas patologías vinculadas a los riesgos psicosociales y han insistido en la necesidad de reforzar la vigilancia y el cumplimiento de la normativa. Ambas han concluido defendiendo que “el trabajo debe ser salud” y que la prevención debe ocupar un papel central en el ámbito laboral.




