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La escasez de pastos obliga a las ovejas a bajar de puerto antes de lo habitual

El ganado de Miguel “Catalina de Arrés” adelanta la trashumancia 20 días

Miguel Laín, pastor del Pirineo

Aragüés del Puerto

Otra de las consecuencias de la sequía es la escasez de pastos en el Pirineo. Este año, el rebaño que pastorea Miguel Laín, más conocido como “Catalina de Arrés”, ha dejado los pastos de los llanos de Napazal 20 días antes de lo habitual tras un verano “desastroso, ni había agua ni había pastos”, explica.

Este ganadero lleva más de 30 años pasando todo el verano en el refugio de pastores de los llanos de Napazal, a los pies del Bisaurín, cerca del refugio de Lizara, en Aragüés del Puerto. En su casa son pastores de toda la vida. Él comenzó a los 10 o 11 años, primero por el pueblo de Arrés, y como pastor trashumante pasados los 30.

En su amplia experiencia dice que nunca ha visto a ningún oso. “Ni este año ni nunca. Un año, a otro ganadero de Aísa, sí le mató 2 o 3 ovejas en esta misma zona, pero yo no lo ví”. Nunca las deja solas.

En cambio, explica que los perros que algunos senderistas llevan sin atar sí le han creado algún problema. “Las encorren y las pueden despeñar”.

Tras bajar de puerto, el trabajo seguía para esbarrar las ovejas de los dos rebaños que han pasado el verano con Miguel Laín

Hace unos años pasaba los inviernos en pueblos de los Monegros, pero hace años que ya no baja. “Se está complicando lo de los montes. Ahora en los cortes recogen todo y no hay pastos”. La trashumancia desde Lizara la hizo este domingo, caminando 15 kilómetros, ayudado por su familia, y cargando sus ovejas y las de otro ganadero de Sariñena en camiones. Las suyas ya están en Arrés hasta el año que viene. No sabe por cuánto tiempo porque el relevo en su casa, explica, está complicado.

Cristina López Calvo

Redactora y locutora. Desde 2008 en la Cadena...