El turismo rural en Aragón se corona en una Semana Santa de alta ocupación
El Bajo Aragón histórico, el Pirineo y las comarcas del Moncayo y Cinco Villas, en la provincia de Zaragoza, han rozado el lleno
Actividad divulgativa en Ordesa
zaragoza
Las expectativas se han cumplido. El turismo rural en Aragón cierra una de las épocas más esperadas del año, la Semana Santa, con unas cifras de ocupación que superan el 90%. Buenos datos también durante los días previos al puente festivo, “con porcentajes que van del 35 al 40%, cifras muy positivas también”, asegura el presidente de Federación Aragonesa de Turismo Rural, FARATUR, Jesús Marco. El Bajo Aragón histórico, con los pueblos de la ruta del tambor y el bombo, el Pirineo y las zonas del Moncayo y Cinco Villas han ocupado todas sus camas.
Aragón no ha sido un destino internacional. Los visitantes han llegado de la propia comunidad y también de más próximas como Cataluña, País vasco y Navarra; así como de otras un poco más alejadas como Madrid y Castilla y León. Una de las preocupaciones previas a este puente en el sector era la contención del gasto y que, como consecuencia, las estancias fueran más cortas, “pero por suerte no se ha cumplido. Eso sí, el cliente mira más los precios”, asegura Marco.
Datos que insuflan de optimismo a un sector que afronta la próxima campaña, la de verano, con ganas. “Esto va a continuar en esta línea y seguiremos así este verano. Si no nos llevamos todo el turismo, nos lo repartiremos con el turismo de palaya”, finaliza.




