María Cruz Sarvisé recibe la medalla de oro de la Real Academia de Nobles y Bellas Artes de San Luis
El Centro Cultural de Ibercaja en Huesca acoge una exposición sobre su trayectoria

María Cruz Sarvisé en la inauguración de la exposición / Veronica Lacasa

Huesca
La Real Academia de Nobles y Bellas Artes de San Luis ha entregado este viernes, en Huesca, la medalla de oro de la Real Corporación a la artista oscense María Cruz Sarvisé por su trayectoria y calidad artística. Una de las figuras más destacadas de la pintura en la provincia que el próximo 3 de mayo cumplirá 100 años.
Los retratos realizados por la centenaria artista altoaragonesa María Cruz Sarvisé a lo largo de su extensa y prolífica trayectoria centran la muestra que esta tarde se ha inaugurado en el Centro Ibercaja Huesca. La exposición, organizada por Fundación Ibercaja y La Real Academia de Nobles y Bellas Artes de San Luis, y con la figura humana como tema central, puede visitarse hasta el próximo 29 de mayo en la capital oscense.
El acto, en el que se ha impuesto a la pintora la Medalla de Oro de la Academia, ha contado con la presencia de José Luis Rodrigo, director general de Fundación Ibercaja; Domingo Buesa, presidente de la Real Academia de Nobles y Bellas Artes de San Luis; Fernando Alvira, comisario de la muestra, y la propia artista.
Retratos con un claro protagonismo femenino que pueden verse por primera vez
María Cruz Sarvisé y su obra son claramente conocidas y reconocidas, sin embargo, las obras que forman esta muestra son inéditas y la gran mayoría nunca han sido expuestas al público, ya que, al tratarse de retratos, pertenecen a familias o colecciones privadas.
El recorrido expositivo lo componen un total de 29 pinturas, concretamente retratos realizados por la artista entre 1957 y 2021 y una obra de María Victoria Giné donde la protagonista en este caso es la propia María Cruz Sarvisé. En la mayoría de las piezas, las personas retratadas son mujeres o niñas que formaban parte del entorno más cercano de la pintora, además de encargos realizados por diferentes familias. Así mismo, destacan dos piezas que en este caso tienen como protagonista al mismo varón.
Tamaño natural y uso del color
Además de la clara presencia femenina en la exposición, hay dos elementos que caracterizan su relato pictórico. Por un lado, la dimensión de todos los cuadros que responden al tamaño real de las personas retratadas. Y por otra parte, el uso del color, una característica que acompaña y destaca en toda la obra de María Cruz Sarvisé. Así mismo, se distingue el personal tratamiento que realiza a los animales de compañía, como perros y gatos que aparecen junto a algunos de los protagonistas de los retratos.
La pintora altoaragonesa más destacada del siglo XX
María Cruz Sarvisé (Zaragoza, 1923) vivió desde los 7 años en Huesca, donde cursó sus primeros estudios para posteriormente trasladarse a Barcelona y realizar los estudios de Bellas Artes, además de viajar a Italia, Holanda, Francia y Alemania. Su experiencia en el país germano dejaría una profunda huella en su vida y en su arte, como base de la dimensión espiritual que destaca en su pintura, con una considerable cantidad de retratos. Además de su faceta artística, fue profesora de dibujo en Sabiñánigo y Huesca, sin dejar nunca de dibujar, pintar y grabar, lo que la ha convertido en la más importante pintora altoragonesa del siglo XX.
A través de esta exposición, que ofrece un viaje desde los inicios artísticos de María Cruz Sarvisé hasta prácticamente la actualidad, Fundación Ibercaja realiza un homenaje más que merecido a una extraordinaria y centenaria artista que ha sabido captar la esencia espiritual y humana de las personas con cada una de sus pinturas.




