Diecisiete personas auxiliadas en cuatro días en el Pirineo
La Guardia Civil de Huesca ha llevado a cabo un total de 13 intervenciones de rescate en montaña entre los días 28 y 31 de julio, coordinadas a través de la Sala de Emergencias 112 SOS Aragón

Enriscados en Monte Perdido. Foto: Guardia Civil.

Entre los días 28 y 31 de julio, la Guardia Civil de Huesca llevó a cabo un total de trece rescates en distintas zonas del Pirineo aragonés, en los que fueron auxiliadas diecisiete personas. Todas las incidencias fueron comunicadas a través de la Sala de Emergencias 112 SOS Aragón y coordinadas por la Central 062, movilizando a los Grupos de Rescate e Intervención en Montaña (GREIM) de Boltaña, Benasque, Panticosa y Huesca, así como a unidades aéreas y personal sanitario del 061.
La primera intervención se produjo el 28 de julio en la zona del Embudo del Balcón de Pineta, en el término municipal de Bielsa. Un joven senderista de 19 años y vecino de Zaragoza sufrió una posible fractura de rodilla tras un tropiezo. Fue evacuado por el GREIM de Boltaña con el apoyo del helicóptero de Benasque y un médico del 061, siendo trasladado al campamento Nuestra Señora de las Cumbres.
El día 29 se registraron cuatro rescates. En la zona de Monte Perdido, tres montañeros —un hombre de 28 años y dos mujeres de 25 y 28 años, vecinos de Vizcaya y Navarra— quedaron enriscados en una zona de difícil acceso. Fueron localizados y evacuados por aire hasta el Valle de Pineta. Poco después, se recibió un aviso desde el Congosto de Montrebei, en Viacamp y Litera, donde un hombre de 65 años y vecino de Barcelona sufrió un golpe de calor por falta de hidratación. El GREIM de Benasque, con apoyo aéreo y médico, lo rescató mediante un ciclo grúa desde una zona abrupta y lo trasladó al hospital de Barbastro. Más tarde, en el Collado de Arrablo (Fanlo), dos senderistas de nacionalidad holandesa, ambas de 54 años, necesitaron asistencia tras una fractura de húmero de una de ellas. Fueron evacuadas en helicóptero hasta la pradera de Ordesa, donde una ambulancia trasladó a la herida al hospital de Jaca. La jornada finalizó con el rescate de un hombre de 65 años y nacionalidad canadiense que se extravió entre Besurta y Augualluts, en el término de Benasque. Fue localizado pasada la medianoche y acompañado hasta su destino.
La madrugada del 30 de julio comenzó con una nueva actuación en Bielsa, donde un monitor de campamento de 19 años, vecino de Guadalajara, sufrió un esguince cervical tras una caída mientras jugaba con otros compañeros. Fue atendido por el GREIM de Boltaña y trasladado al hospital de Barbastro. A mediodía, en la zona de la cascada El Salto, en Sallent de Gállego, una mujer de 55 años y nacionalidad belga sufrió una fractura de tobillo tras un resbalón. Fue rescatada en helicóptero y trasladada al Hospital San Jorge de Huesca. Esa misma tarde, en la cascada de la Cola de Caballo (Torla-Ordesa), una mujer de 62 años y vecina de A Coruña sufrió una lipotimia. Fue evacuada en helicóptero hasta la pradera de Ordesa y trasladada por Cruz Roja al centro médico. A última hora del día, cinco montañeros holandeses de entre 14 y 53 años fueron localizados en el Valle de Salenques (Montanuy), tras haberse extraviado sin ropa ni alimentos. Fueron evacuados por aire hasta la helisuperficie de Benasque.
El 31 de julio se registraron cinco actuaciones más. En el Barranco Formiga, en Casbas de Huesca, un barranquista francés de 50 años sufrió una fractura de tobillo al introducir el pie entre dos rocas. Casi al mismo tiempo, en el Barranco Miraval, en Tella-Sin, una mujer francesa de 45 años sufrió un esguince de tobillo. Ambos fueron evacuados por aire y trasladados a centros hospitalarios. Más tarde, en las inmediaciones de la Brecha de Rolando (Fanlo), una montañera de 48 años y vecina de Zumaia (Guipúzcoa) se fracturó el peroné tras un tropiezo. Fue rescatada y trasladada por aire a la pradera de Ordesa, donde fue atendida por Cruz Roja y una ambulancia. Poco después, en el Ibón de Piedrafita, término de Biescas, un joven de 23 años y vecino de Zaragoza sufrió un esguince de tobillo. Fue evacuado hasta el aparcamiento de Lacuniacha, desde donde se trasladó por sus propios medios al centro médico. La última actuación se produjo en la zona del refugio de Respomuso, en Sallent de Gállego, donde un senderista de 24 años y vecino de Berriozar (Navarra) fue auxiliado por un esguince de tobillo y trasladado en helicóptero al centro de salud de Escarrilla.
La Guardia Civil recuerda la importancia de una buena planificación, el uso del material adecuado, la correcta hidratación y la atención constante a las condiciones meteorológicas para evitar este tipo de incidentes, especialmente en plena temporada estival cuando la afluencia a zonas de alta montaña se incrementa notablemente.




