“La avenida de Valencia será una autopista urbana, no un eje verde”
Obras en Zaragoza: el Ayuntamiento activa un plan especial para gestionar tráfico y transporte durante la reforma. Vecinos y usuarios critican el proyecto por aumentar el tráfico y complicar la movilidad durante las obras
Entrevista Miguel Ángel Giménez
Zaragoza
Las obras de la avenida de Valencia, que arrancan este mes y se prolongarán hasta 2027, han generado inquietud entre los vecinos del distrito Delicias y usuarios habituales de esta vía. Aunque la reforma se presenta como una oportunidad para modernizar el entorno y convertirlo en un “eje verde”, las asociaciones vecinales advierten que el proyecto puede traer consigo más inconvenientes que beneficios.
Preocupación por el tráfico futuro
Desde la Asociación de Vecinos Manuel Viola de Delicias, Miguel Ángel Giménez señala que el verdadero problema no son solo las molestias durante los próximos meses, sino el impacto a largo plazo. “El Ayuntamiento anuncia que quiere derivar tráfico desde el centro hacia zonas como el Portillo y la avenida de Valencia. Eso nos convierte en los grandes perjudicados”, afirma. Según la asociación, el proyecto no reduce la circulación, sino que la incrementa: la calzada será más ancha y la avenida, que ya funciona como una autopista urbana, asumirá más vehículos. Además, el carril bici se trasladará a la acera contraria, lo que genera dudas sobre la seguridad y la convivencia con peatones.
Los vecinos critican que, en lugar de desviar el tráfico hacia los cinturones exteriores, se refuerza un eje interno que afectará a Delicias y al oeste del centro. “Pedimos que no se convierta Paseo María Agustín en un nuevo cinturón urbano”, reclaman, lamentando que tampoco se contemple un plan sólido para potenciar el transporte público ni una red ciclista coherente.
Movilidad y transporte público, otro punto débil
Jesús, vecino de la zona, pone el foco en los cambios en las líneas de autobús 35, 38 y 41 durante las obras. Aunque considera aceptables los recorridos hacia el centro, critica que en sentido contrario se alejen puntos clave como el Hospital Clínico y varias facultades. “Trabajadores, pacientes y estudiantes se quedan lejos de servicios esenciales”, advierte. Propone que la línea 35 recorra Paseo Teruel, Avenida Clavé y Duquesa Villahermosa, con una parada próxima a Avenida Gómez Laguna, para mejorar la conexión con el Clínico y la Universidad.
Además, señala que el desvío actual del 35 por Fernando el Católico y Violante de Hungría coincide en parte con otras líneas, lo que puede generar saturación y confusión. “Habría que buscar una solución”, concluye.
Mensaje de Jesús. Las consecuencias del plan de movilidad
Un proyecto necesario, pero polémico
Los vecinos reconocen la necesidad de reformar la avenida, pero cuestionan la falta de planificación global. Critican que coincidan en el tiempo obras en vías tan importantes como César Augusto, Plaza San Miguel y Avenida Navarra, lo que complica la movilidad en toda la ciudad.
En definitiva, las asociaciones piden que se escuchen sus alegaciones y se priorice un modelo que reduzca el tráfico, potencie el transporte público y garantice la accesibilidad a servicios básicos. Mientras tanto, el debate sobre si la avenida de Valencia será un eje verde o una autopista urbana sigue abierto.
Cómo es el Plan Especial de Movilidad que ha diseñado el Ayuntamiento
El plan se estructura en cuatro fases, con cortes parciales y accesos restringidos solo a residentes y vehículos de emergencia. Durante los primeros meses, no será posible recorrer la avenida de punta a punta, aunque se habilitarán pasos intermedios para conectar puntos clave como el Hospital Clínico.
Uno de los cambios más relevantes afecta a cinco líneas de autobús: 35, 38, 41 y las nocturnas N4 y N6. Estas rutas se desviarán durante unos diez meses, con recorridos alternativos por Paseo Teruel, Corona de Aragón, Goya y Violante de Hungría. El objetivo es mantener la conexión con el centro y los barrios, aunque vecinos advierten que algunos desvíos alejan paradas esenciales como la del Clínico y varias facultades.
Además, se eliminarán plazas de aparcamiento y se modificarán sentidos de circulación en calles adyacentes. El Ayuntamiento ha previsto medidas de apoyo para comerciantes afectados, con ayudas de hasta 400 euros mensuales y bonificaciones fiscales.
Cuando finalicen las obras, la avenida contará con 96 nuevos árboles, carril bici protegido, aceras más amplias y un carril bus prolongado hasta Goya. Sin embargo, asociaciones vecinales critican que la reforma no reducirá el tráfico, sino que lo incrementará, convirtiendo la zona en “una autopista urbana” en lugar del prometido eje verde.