La ruptura entre PP y Vox por el presupuesto ha quedado evidenciada en el debate municipal de Radio Zaragoza
La falta de acuerdo sobre la zona de bajas emisiones ha dejado al Ayuntamiento sin presupuestos, de momento, y ha reavivado el choque político entre bloques
Concejales en pleno 120126
Zaragoza
El debate político en torno a los presupuestos del Ayuntamiento de Zaragoza ha puesto de manifiesto una fractura clara entre el Partido Popular y Vox, mientras la oposición ha acusado al gobierno municipal de anteponer el tacticismo electoral a las necesidades de la ciudadanía.
El consejero municipal Ángel Lorén ha reconocido el cambio de escenario político y ha agradecido el apoyo prestado por Vox en ejercicios anteriores, especialmente en políticas sociales. No obstante, ha insistido en que la responsabilidad del Gobierno municipal ha sido proteger los intereses del conjunto de los 700.000 zaragozanos, incluso cuando eso ha supuesto perder el respaldo de un socio habitual. Lorén ha recalcado que la zona de bajas emisiones ha estado vinculada a más de 11 millones de euros de fondos europeos y que renunciar a ellos habría sido una decisión irresponsable.
La portavoz socialista, Lola Ranera, ha asegurado que la ciudad se ha quedado sin presupuestos por la “irresponsabilidad” del presidente autonómico Jorge Azcón, al haber provocado un adelanto electoral que ha tenido consecuencias directas también en el ámbito municipal. Ranera ha defendido que el Gobierno de Zaragoza ha negociado las cuentas desde el mes de septiembre con Vox y que el proyecto presentado ha llevado su sello político. Según ha explicado, el portazo final de Vox ha respondido a una estrategia electoral para evitar aparecer vinculado al PP en plena precampaña. Ante esa situación, el PSOE ha afirmado que ha tendido la mano a la alcaldesa Natalia Chueca para desbloquear la situación, recordando que el presupuesto es la principal herramienta para resolver problemas como la vivienda, el transporte público o el estado de los barrios y los parques.
Desde Vox, Julio Calvo ha rechazado ese relato y ha recordado que su formación ha apoyado los presupuestos municipales durante los últimos seis años, logrando introducir numerosas medidas que ha considerado positivas para la ciudad. Ha enumerado actuaciones en barrios, mejoras en el casco histórico, políticas de vivienda para jóvenes o la creación de nuevas infraestructuras, y ha subrayado que cada presupuesto ha sido fruto de una negociación exigente. Sin embargo, ha justificado la ruptura por la negativa del PP a retrasar la implantación de la zona de bajas emisiones, como sí ha ocurrido, ha señalado, en otras ciudades gobernadas por los populares.
Por último, desde Zaragoza en Común, Elena Tomás ha criticado duramente unas cuentas que ha definido como “claramente de derechas”, elaboradas, ha afirmado, entre el PP y Vox. También ha denunciado recortes en vivienda pública, juventud, barrios rurales y políticas ambientales, así como una bajada de impuestos a grandes empresas compensada con subidas de tasas y sanciones. Tomás ha alertado de que el presupuesto ha priorizado grandes proyectos frente a la ciudad del día a día y ha augurado que, tras el ciclo electoral, PP y Vox volverán a entenderse.
El debate ha concluido con una constatación clara: la ausencia de presupuestos ha reflejado no solo una discrepancia técnica, sino una profunda confrontación política en un momento clave para la ciudad.