Acusa a su pareja de tocamientos mientras dormía y él lo atribuye al impacto del caso Pelicot
La acusación particular pide ocho años de prisión para este hombre por agresión sexual. La Fiscalía, por el mismo delito, solicita tres años de cárcel

Sede de la Audiencia Provincial de Zaragoza / Esther Orera

Zaragoza
Una mujer ha declarado esta mañana que sufrió una agresión sexual mientras dormía por parte de su pareja. La denunciante ha asegurado en la Audiencia Provincial de Zaragoza que sospecha que estos tocamientos ya habían ocurrido anteriormente y que, para ello, cree que la drogaba con lorazepam. El acusado, sin embargo, niega que esto haya pasado y afirma que podría haberse originado tras quedarse muy sorprendida con el caso Pelicot en Francia. La acusación particular pide para este hombre ocho años de prisión, la Fiscalía tres y la defensa, su absolución.
“Pensaba que era un sueño. Mi cabeza pensaba que eso era imposible”. Así ha descrito la presunta víctima las sospechas de que su pareja la agredía sexualmente tras quedarse dormida. Unos hechos que supuestamente habrían ocurrido a lo largo de 2024 y que explotaron en octubre de ese año. Ella ha asegurado que llevaba tiempo siendo incapaz de mantenerse despierta y comenzó a creer que su pareja la drogaba a base de lorazepam, un relajante, un medicamento que, sin embargo, ya tomaba con normalidad.
Ese día que explotó todo, decidió no tomarse esa pastilla como “una trampa”. Y allí asegura que su marido le hizo tocamientos. Hoy, por primera vez, ha dicho que hubo penetración. No lo había declarado hasta ahora, algo que ha sorprendido a la Fiscalía y a la defensa. Recordamos que si hay penetración aumenta la pena. Tras esto, discutieron y ella se fue de casa.
La Fiscalía, que pide tres años de prisión para este hombre, apuntala también su acusación en unos WhatsApp que intercambiaron ambos tras ocurrir estos presuntos hechos.
Unos mensajes en los que el acusado pidió que “lo perdonara y que solo había sido una vez”. Él los ha justificado diciendo que “siempre le pedía perdón” porque “si no, ella acababa con ataques de ansiedad”. También ha declarado que no entiende qué ocurrió esa noche: solo, ha dicho, “que le acarició el costado por encima del pijama y que ella, de forma sorpresiva, le acusó de tocarla”. También ha afirmado que ella “se quedó muy sorprendida con el caso Pelicot” en Francia, en el que una mujer fue drogada por su marido y violada por otros hombres.
En la sesión también han participado tres psicólogas forenses. Dos de ellas han coincidido en que su sintomatología es “compatible” con el estrés postraumático. La tercera, que solo analizó personalmente al acusado, ha opinado que él “no tiene ningún rasgo de agresor sexual”. Ha añadido que, tras examinar los informes de la presunta víctima, cree que las pruebas de que los hechos ocurrieron son “inconsistentes”.
La Fiscalía, en sus informes finales, ha añadido que "no considera acreditado" que el hombre haya administrado somníferos a lo largo del tiempo a su pareja para estos supuestos tocamientos.




