España y Francia refuerzan la cooperación pirenaica en torno al agropastoralismo y la gestión del territorio
ADECUARA ha presentado su trabajo a representantes institucionales y técnicos de la Jacetania, el Alto Gállego y el Haut-Béarn en el Espacio Portalet

Foto de grupo de la jornada en el Espacio fronterizo de Portalet

El Espacio Portalet ha acogido una jornada de trabajo transfronteriza centrada en el agropastoralismo y la gestión del territorio por el bien común, en la que han participado los principales actores institucionales, técnicos y municipales de las comarcas aragonesas de la Jacetania y el Alto Gállego, junto a representantes del territorio francés del Haut-Béarn, de mano de la Institution Patrimoniale du Haut-Béarn (IPHB), entidad con más de 30 años de trayectoria en la gestión del territorio en el Pirineo francés. El encuentro ha puesto de relieve la necesidad de reforzar la cooperación a ambos lados de la frontera ante problemáticas de montaña compartidas.
“Debemos buscar un equilibrio entre la actividad agropastoral y forestal, apostando por una colaboración real que permita afrontar retos como la gestión del territorio, la sostenibilidad ambiental y el futuro del sector primario”, ha explicado el alcalde de Laruns, Robert Casadebaig.
Por su parte, representantes de las comarcas aragonesas de la Jacetania y Alto Gállego coinciden que es importante avanzar en trabajos conjuntos y que los técnicos de desarrollo de los territorios estén apoyados por especialistas como Fundación Ecología y desarrollo, ECODES, quien también manifestó ayer su voluntad de apoyar y dinamizar estos proyectos. “Creemos en un Pirineo que sea entendido no como una frontera, sino como un territorio común de oportunidades, donde la gestión del agropastoralismo, el bosque y el medio ambiente se conviertan en pilares de un desarrollo sostenible compartido”, explicó Pablo Pevidal, director del área climática de ECODES, quien apuntó en su deseo de contribuir a este objetivo desde la vertiente técnico-científica.
El trabajo del IPHB: 30 años de experiencia en montaña y pastoralismo
La jornada ha comenzado con una presentación del trabajo desarrollado por el IPHB, entidad que opera en el Haut-Béarn, en torno a Oloron-Sainte-Marie y la región histórica del Bearne, formada por representantes políticos, pero también por sociedad civil.
El IPHB articula su labor en torno a tres grandes competencias: el agropastoralismo, la gestión forestal y una línea medioambiental centrada no solo en la correcta gestión del territorio, sino también en explicar y comunicar al exterior cómo estas prácticas contribuyen a una buena gestión ambiental.
En el turno de intervenciones, el alcalde de Sallent de Gállego, Jesús Gericó, ha recordado que se ha de tener en cuenta las diferencias existentes entre ambos países en relación con el apoyo institucional al pastoralismo. Señaló que, en España, “resulta impensable un pastoralismo defendido de forma clara por el territorio y por la administración”, una situación que dificulta el desarrollo de proyectos comunes.
Tras la presentación del IPHB, ha tomado la palabra Elena Abós, gerente de ADCUARA, para exponer su trayectoria y objetivos en estos territorios aragoneses. ADECUARA trabaja para promover el desarrollo territorial cultural, económico y social de las comarcas de la Jacetania y el Alto Gállego, con una atención especial al medio rural. Desde el año 2007 gestiona la Estrategia de Desarrollo Local Participativo a través de los programas LEADER, y anteriormente PRODER 2002-2006.
Entre ambas comarcas, el territorio suma unos 32.400 habitantes, con dos grandes núcleos de población: Jaca y Sabiñánigo. Durante la exposición se detallaron los usos del suelo, destacando que prácticamente el 100 % de la superficie agrícola se destina al cultivo de cereal, sin apenas representación de cultivos hortícolas, mientras que la zona norte se dedica mayoritariamente a pastos. En cuanto al sector ganadero, se ha puesto de manifiesto una disminución progresiva del número de explotaciones y de cabezas de ganado, una tendencia que genera preocupación por sus implicaciones económicas, sociales y ambientales.
También se abordó la compleja distribución del monte público, con múltiples titulares —desde mancomunidades hasta ayuntamientos—, y la necesidad de avanzar en una gestión forestal coordinada que contribuya a la prevención de incendios.
En esta línea, todos los asistentes han abordado también cuestiones clave como la prevención de incendios, estrechamente ligada a la gestión forestal y al mantenimiento de la actividad ganadera como herramienta de equilibrio territorial.




