Javier Lafuente, el turolense que participó en la primera ola de ayuda en Adamuz tras el accidente de tren
El municipio entero se volcó para asistir a los heridos

Javier Lafuente, turolense en Adamuz
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TERUEL
A sólo dos kilómetros de su casa, Javier Lafuente, policía jubilado y residente desde hace años en esta localidad cordobesa, recibió la llamada de su hija: “Papá, ha habido un accidente de tren”. Nadie imaginaba aún la magnitud de lo ocurrido.
Cuando llegó a la zona, junto a su mujer —también policía retirada—, el panorama era de oscuridad absoluta, frío intenso y una carretera estrecha por la que empezaban a llegar las primeras dotaciones médicas y de Guardia Civil. Ellos se pusieron a disposición del dispositivo y comenzaron a coordinar accesos, desvíos y la llegada de mantas, agua y abrigo para los afectados.
“Fue heroico. El pueblo entero se entregó cuerpo y alma”, relata Lafuente. En Adamuz, donde viven unos 4.000 habitantes, todos se conocen. Y esa noche, todos se echaron a la calle.
Vecinos que estaban en sus casas se pusieron el uniforme y acudieron. Un joven con un quad logró sacar hasta seis heridos de la zona más inaccesible. Autobuses urbanos de Córdoba se ofrecieron como transporte improvisado para evacuar a pasajeros en shock que llegaban sin teléfonos ni pertenencias. En las naves del polígono, reconvertidas en centro de acogida, se repartieron mantas, agua caliente, café y bocadillos hasta las tres de la mañana.
Una mujer abrió su supermercado para que cualquiera pudiera coger comida o agua. Otros habitantes llevaron a desconocidos a sus propias casas para darles calor. El silencio roto por los teléfonos sonando sin que nadie respondiera, y el llanto de familias que buscaban a sus allegados, dejó imágenes difíciles de olvidar.
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Descargar“Nadie está preparado para algo así”, admite Lafuente. “He trabajado cuarenta años viendo situaciones duras, pero esto… esto era diferente. Era un dolor colectivo”.
A pesar de la tristeza que cubre hoy las calles del pueblo, Javier destaca un mensaje que la gente de Adamuz empieza a asimilar: "Hemos salido por una desgracia, sí, pero el pueblo ha respondido como mejor ha podido”.




