La mediación gana peso como vía clave para resolver conflictos en Aragón
Educación, ámbito laboral, justicia civil y penal han reforzado el diálogo como alternativa a la judicialización de los conflictos

Zaragoza
Cada 21 de enero se conmemora el Día Europeo de la Mediación, una jornada que ha servido para reivindicar esta herramienta como elemento fundamental para la convivencia democrática y la resolución pacífica de conflictos. Aunque todavía poco conocida por gran parte de la ciudadanía, la mediación ha demostrado su eficacia en ámbitos como la educación, el trabajo, la justicia civil y la penal, reduciendo costes económicos y emocionales y favoreciendo acuerdos duraderos.
En el ámbito educativo, el Instituto Ramón y Cajal de Zaragoza ha compartido su experiencia en mediación escolar a través de su coordinador de convivencia, Alberto Martínez. El centro ha desarrollado durante años programas de prevención de conflictos mediante alumnado ayudante y mediadores formados, lo que ha permitido intervenir en problemas cotidianos antes de que deriven en situaciones más graves. Con el tiempo, la mediación se ha integrado en la cultura del instituto hasta el punto de que son los propios estudiantes quienes solicitan iniciar estos procesos.
El instituto ha dado además un paso más al incorporar mediaciones entre profesorado y alumnado, una práctica todavía poco habitual. Según ha explicado Martínez, la mediación no sustituye a las normas ni a las sanciones, sino que permite que las partes se escuchen, expresen sus emociones y participen activamente en la búsqueda de soluciones, mejorando así la convivencia y previniendo conflictos futuros.
En Aragón existe el Servicio Aragonés de Mediación y Arbitraje (SAMA), una institución creada en 1999 que se ha consolidado como referente en la resolución de conflictos laborales en Aragón. El SAMA cuenta actualmente con más de un centenar de mediadores y ha alcanzado una elevada tasa de acuerdos, el 78%, gestionando miles de expedientes cada año. La reciente aprobación del V Acuerdo de Solución Autónoma de Conflictos Laborales ha reforzado su papel, incorporando además la tramitación telemática de los procedimientos.
En cuanto a la mediación civil y familiar, Pilar Sambía, abogada del Instituto de Mediación del Colegio de Abogados de Zaragoza, ha señalado que "esta vía ha funcionado especialmente bien en divorcios, herencias, conflictos vecinales y empresariales". También ha destacado el impacto de la nueva ley estatal, que ha reforzado los medios alternativos de resolución de conflictos y ha provocado un incremento notable de las solicitudes de mediación.
En el ámbito penal, el abogado José María Baena, miembro de la Comisión de Mediación del Colegio de Abogados de Zaragoza, ha explicado el papel de la mediación penal y la justicia restaurativa. Esta fórmula se ha aplicado en delitos leves o menos graves, siempre que no exista violencia grave ni desigualdad entre las partes, y ha permitido centrar la respuesta en la reparación del daño y en la humanización de la justicia.
Los expertos han coincidido en subrayar que la mediación resulta cada vez más necesaria en un contexto de polarización social. Han reclamado una mayor apuesta institucional y educativa para consolidar una auténtica cultura del diálogo desde edades tempranas y evitar que la resolución de conflictos dependa únicamente de la vía judicial.




