Del ruido de la campaña a las demandas reales: los colectivos toman la palabra ante el 8F
Psicólogos, entidades de discapacidad y organizaciones climáticas reclaman políticas con presupuesto mientras las juntas electorales resuelven las excusas para no formar parte de las mesas
Hoy por Hoy Zaragoza y las peticiones de los colectivos al 8F (26/01/26)
Zaragoza
A pocas semanas de las elecciones autonómicas del próximo 8 de febrero, diferentes colectivos sociales de Aragón han intensificado sus encuentros con los partidos políticos para trasladarles, en plena campaña, las principales problemáticas que dependen de decisiones públicas. Una práctica tradicional de la democracia que busca ir más allá del debate en redes sociales y situar en primer plano las demandas reales de la ciudadanía organizada.
Al mismo tiempo, la maquinaria electoral ya está en marcha. Solo en la capital aragonesa, el proceso implica la movilización de alrededor de 15.000 personas para formar parte de las mesas electorales. Aunque se trata de una obligación legal, estos días las juntas electorales están recibiendo numerosas solicitudes de excusa por parte de ciudadanos designados.
Excusas para no acudir a una mesa electoral
La Junta Electoral de Aragón, junto a las juntas provinciales y de zona, es la encargada de supervisar el proceso y resolver las reclamaciones. Según ha explicado el letrado de la Administración de Justicia, Eduardo Cativiela, existe un plazo de 7 días desde la notificación para presentar excusas, aunque no todas son aceptadas.
Quedan exoneradas automáticamente las personas mayores de 65 años, así como otros supuestos recogidos en instrucciones de la Junta Electoral Central, como maternidad reciente, lactancia, cuidado exclusivo de menores, pruebas médicas el día de la votación o al día siguiente. También suelen admitirse causas como bodas, funerales o comuniones debidamente acreditadas.
Otros motivos, como viajes, enfermedades o circunstancias laborales, son valorados caso por caso. En el caso de los viajes, solo suelen aceptarse si se contratar preventivamente antes de la convocatoria electoral. La denegación de una excusa es irrecurrible, y no acudir a la mesa puede acarrear sanciones penales, con multas e incluso penas de cárcel.
Psicólogos, discapacidad y clima: las demandas sociales
En paralelo, varias entidades sociales han iniciado rondas de reuniones con los partidos políticos para influir en los programas electorales.
El Colegio Profesional de Psicólogos de Aragón reclama, entre otras medidas, un incremento urgente de profesionales de la psicología clínica para acercarse a las ratios europeas, la incorporación de psicólogos en atención primaria y en el sistema educativo, así como la creación de plazas estructurales en Protección Civil para la intervención en emergencias. Su decano, Santiago Boira, ha insistido en la necesidad de reforzar la prevención y mejorar las condiciones laborales del sector.
Por su parte, Plena Inclusión Aragón, que representa a 35 entidades, celebra este lunes un encuentro con los partidos para acercar sus propuestas a las personas con discapacidad intelectual y sus familias. Bajo la iniciativa Mi Voto Cuenta, la organización apuesta por una participación electoral accesible y reclama que las leyes se traduzcan en políticas con financiación estable. Entre sus principales demandas figuran la reducción de listas de espera en atención temprana, el apoyo al envejecimiento, el empleo y el derecho a una vida independiente.
El clima entra en campaña
La Alianza Energética y Climática de Aragón celebrará el próximo 4 de febrero un debate con los partidos —con la ausencia anunciada de Vox— para abordar tres ejes clave: energía, alimentación y adaptación al cambio climático. Las organizaciones ecologistas piden una planificación ordenada de las energías renovables, mayor participación ciudadana y políticas coherentes con la emergencia climática y la defensa de los derechos humanos.
Con estos encuentros, los colectivos sociales buscan que la campaña electoral no se limite a los mensajes virales y que las decisiones políticas del próximo 8F incorporen las preocupaciones de quienes trabajan diariamente sobre el terreno.