La farmacia del barrio, nueva aliada contra la soledad y los problemas de salud mental
Un convenio entre el Ayuntamiento y el Colegio de Farmacéuticos refuerza a las boticas como puntos clave para cuidar la salud física, mental y social de los vecinos más vulnerables.
Raquel García, presidenta del Colegio de Farmacéuticos de Aragón
Zaragoza
El Ayuntamiento de Zaragoza y el Colegio Oficial de Farmacéuticos de Aragón han suscrito un convenio marco de colaboración con el objetivo de reforzar el papel de las farmacias como espacios de referencia en la promoción de la salud física, mental y social, especialmente entre los colectivos más vulnerables de la ciudad.
Las farmacias, presentes en todos los barrios y prácticamente en todas las calles, se convierten así en la primera puerta de entrada al sistema de apoyo para muchas personas que buscan ayuda. “Entendemos este acuerdo como una alianza para trabajar en la promoción de la salud física y mental”, ha señalado la presidenta del Colegio de Farmacéuticos de Aragón, Raquel García en Hoy por Hoy Aragón.
El nuevo convenio unifica los acuerdos parciales que ya existían entre ambas instituciones en ámbitos como medioambiente, deporte, salud pública o promoción de la salud, e incorpora de forma específica el enfoque social de la farmacia comunitaria. Entre las principales iniciativas destaca el desarrollo de una red de salud en los barrios, con especial atención a las personas mayores.
Este programa permitirá a los farmacéuticos detectar de forma temprana situaciones de vulnerabilidad, como la soledad no deseada, problemas de adherencia a los tratamientos o señales de alerta en salud mental. Para ello, se pondrá en marcha un proceso de formación específica para los profesionales farmacéuticos, que les permitirá identificar cada caso y activar los protocolos adecuados.
Una vez detectada una situación de riesgo, las farmacias podrán derivar a los vecinos a los servicios municipales correspondientes, como recursos sociales, comedores comunitarios o actividades culturales y de ocio —teatro, baile o encuentros vecinales— que fomenten la relación social y eviten el aislamiento.
El convenio también refuerza el trabajo que ya se viene realizando en materia de prevención de la salud mental y del suicidio, en colaboración con el Gobierno de Aragón y el Ayuntamiento de Zaragoza. En este sentido, las 308 farmacias de la ciudad se consolidan como puntos accesibles, visibles y cercanos, capaces de ofrecer no solo atención sanitaria, sino también acompañamiento social y emocional.
“Queremos que las farmacias sean espacios amigables, donde las personas encuentren ayuda, conversación y orientación, y desde donde puedan ser derivadas a los servicios que necesiten en cada momento”, ha subrayado García.
Ejemplos cotidianos, como farmacias que conocen a sus vecinos, recuerdan sus cumpleaños o se preocupan por su bienestar diario, ilustran una labor silenciosa pero esencial que, con este acuerdo, da un paso más para fortalecer la red de apoyo comunitario en Zaragoza.