Hoy por Hoy Zaragoza
Sociedad

Zaragoza, mapa a mapa: la exposición que desnuda la desigualdad climática en la ciudad

Una radiografía científica muestra cómo el clima extremo moldea la vida diaria y condiciona la salud de miles de zaragozanos

Hoy por Hoy Zaragoza y la exposición Mapa a Mapa (06/02/26)

Zaragoza

La ciudad de Zaragoza afronta un clima cada vez más extremo y variable, una realidad que no solo moldea el carácter de sus habitantes, sino que condiciona su salud, su movilidad y su calidad de vida. La exposición “Zaragoza, mapa a mapa”, instalada en la Facultad de Filosofía de la Universidad de Zaragoza hasta el 18 de febrero, pone cifras y mapas a una percepción compartida: el clima está cambiando y afecta de forma desigual a los barrios.

La muestra, impulsada por la Cátedra de Territorio, Sociedad y Visualización Geográfica y realizada en colaboración con el Ayuntamiento de Zaragoza, analiza cómo se distribuyen el frío y el calor extremo en la ciudad y cómo estos fenómenos inciden especialmente en la población más vulnerable.

El director de la cátedra, Ángel Pueyo, explica que la periferia —más expuesta y abierta— concentra las temperaturas mínimas en invierno. Barrios como Valdefierro y Oliver presentan mayor vulnerabilidad debido a la combinación de mayor frío y condiciones socioeconómicas menos favorables. En verano ocurre justo lo contrario. Los barrios tradicionales, densos y con menos zonas verdes, pueden alcanzar temperaturas muy superiores. Delicias, el Casco Histórico, Torrero, San José o parte de Las Fuentes figuran entre las áreas donde el calor se acumula con mayor intensidad. En algunos puntos, la diferencia entre una zona asfaltada y un área arbolada puede llegar a 15 o incluso 20 grados, según mediciones de la Alianza por la Emergencia Climática en Aragón.

El clima como cuestión de salud… y de economía

El calor extremo afecta con mayor dureza a personas mayores, niños y hogares sin climatización. Y las olas de calor cada vez más frecuentes, así como inviernos más suaves o lluvias persistentes, tienen también efectos sobre el estado de ánimo y la salud mental.

El propio diseño urbano influye: calles con poco arbolado, plazas duras o suelos poco permeables agravan los efectos del calor y dificultan la gestión del agua en episodios de lluvia intensa. Vecinos como Matilde, que relató las dificultades para esperar un taxi a pleno sol en la calle Escosura, reclaman soluciones sencillas como más sombra y arbolado.

Pueyo insiste en la necesidad de repensar la ciudad: “Debemos crear itinerarios con refugios climáticos, suelos permeables y más zonas verdes en áreas densas”. Zaragoza, recuerda, es una ciudad muy compacta donde el 40% de la población se desplaza caminando, por lo que el diseño urbano tiene un impacto directo sobre la vida diaria.

La exposición analiza también episodios recientes como el verano de 2022, uno de los más calurosos registrados en la ciudad. El Ayuntamiento solicitó un estudio específico cuyos datos se incorporarán este año a los repositorios públicos, accesibles online para la ciudadanía.

El meteorólogo Eduardo Lolumo, de Aragón TV, señala que lo que ocurre en Zaragoza forma parte de una dinámica más amplia. Las borrascas encadenadas, la escasez de cierzo este invierno o la llegada de aire húmedo del Atlántico responden a alteraciones en la corriente en chorro, posiblemente vinculadas al calentamiento de los polos. “Hacía más de 20 años que no vivíamos un invierno tan húmedo y tan persistente”, afirma.

Mientras tanto, países como Francia sufren situaciones extremas para las que no estaban preparados. Otros, como Dubái o Las Vegas, apuestan por soluciones basadas en climatización masiva, modelos “poco sostenibles y difíciles de replicar”, según Pueyo.

Zaragoza, mapa a mapa invita a reflexionar sobre cómo vivimos el clima y cómo debemos adaptarnos. Desde el rediseño de espacios públicos hasta el retorno a soluciones tradicionales —ventilación natural, vegetación, aislamiento—, la exposición propone una mirada integral que va más allá de la meteorología y se adentra en lo social, lo urbano y lo emocional.

La muestra se puede visitar hasta el 18 de febrero, y sus datos estarán disponibles en la web municipal para consulta pública.