El testigo clave del crimen de Boltaña dice que fue el acusado quien apuñaló a la víctima
La vista continuará este martes con los testimonios de los agentes que intervinieron en el caso y de los primeros peritos citados
HUESCA, 16/02/2026.- Sergio D. E.(c), durante la segunda sesión del juicio en la Audiencia Provincial de Huesca, en el que se le acusa del homicidio de un joven ocurrido en octubre de 2023 en un bar en la localidad de Boltaña en la provincia de Huesca, tras una discusión por una cerveza. El principal testigo del homicidio ha declarado este lunes ante el jurado que enjuicia los hechos que vio al procesado apuñalar a la víctima tras un intercambio de puñetazos entre ambos, un testimonio que ha cuestionado en su interrogatorio la letrada de la defensa. EFE/Javier Blasco / JAVIER BLASCO JAVIER BLASCO (EFE)
Huesca
El principal testigo del homicidio de un joven en Boltaña en octubre de 2023 tras una discusión por una cerveza ha declarado este lunes ante el jurado que enjuicia los hechos que vio al procesado apuñalar a la víctima tras un intercambio de puñetazos entre ambos, un testimonio que ha cuestionado en su interrogatorio la letrada de la defensa.
En respuesta a las preguntas de la fiscalía y de las acusaciones particulares, este testigo ha relatado que la noche del 2 de octubre de 2023 quedó con la víctima, Fernando Úrbez Sarrablo, a quien conocía "del pueblo, de toda la vida", para tomar unas cervezas en el bar de la plaza del pueblo, y que un incidente por uno de los botellines servidos por el camarero fue el detonante de la situación.
Según ha explicado, el acusado le cogió a la víctima uno de los tres botellines servidos, los únicos que le quedaban ya al camarero, y le dejó la caña con la que había tenido que conformarse.
Ha añadido que cuando abandonaba el lugar, el presunto agresor le espetó a la víctima "no te pases ni un pelo", y se dirigió a su coche al tiempo que el fallecido y el testigo le decían "eh, tú" y añadían, según recoge el atestado de la Guardia Civil, "te vamos a reventar".
Respecto a esta última frase, el testigo ha admitido que "si no la dijeron, sí que la pensaron", y ha reconocido, asimismo, que la víctima "le rayó" que el acusado le hubiera cogido el botellín de cerveza, al no conformarse con la caña servida por el camarero.
Ha comentado que un poco después, el acusado regresó en su coche y se dirigió andando hacía donde se encontraba con la víctima, y que al ver un "destello" metálico en su mano que identificó como una navaja, se echó hacia atrás mientras su amigo se encaraba con él.
En su relato ha destacado que vio al presunto agresor y a la víctima darse dos puñetazos y que tras ese intercambio de golpes vio cómo a su amigo le asestaban una puñalada "de abajo hacia arriba", un gesto que ha representando más tarde a petición de la defensa.
Al ver que su amigo se desplomaba sobre su propia sangre, este testigo ha explicado que sintió miedo al acordarse de que él mismo llevaba una navaja en el bolsillo que empleaba para sus trabajos de mantenimiento en un camping cercano, y decidió tirarla bajo el pie de una de las sombrillas de la terraza del bar, aunque ha añadido que se lo dijo a los agentes de la Guardia Civil en el momento en que llegaron.
Interrogatorio de la defensa
La abogada de la defensa, Rocío Notivoli, ha orientado su interrogatorio a dibujar un escenario diferente al relatado por el testigo, cuyo testimonio ha cuestionado en varios de sus puntos referidos al desarrollo del incidente, así como a la navaja utilizada en el crimen.
La letrada, que ya expuso en su intervención preliminar ante el jurado la tesis de que su cliente no era el autor del crimen sino otra persona que se encontraba en esos momentos en Boltaña, le ha preguntado si podía explicar los motivos por los que en la navaja que había ocultado había un perfil genético que no era el del agresor ni el de la víctima.
"Puede ser el mío", ha contestado el testigo, que ha asegurado, además, desconocer el por qué se encontraron en esa navaja restos de una fibra similar a la de la camisa del acusado, ni por qué los forenses que practicaron la autopsia no detectaron señales de los puñetazos intercambiados.
Además, la abogada ha esgrimido el atestado de la Guardia Civil para señalar que la navaja del testigo no fue recuperada hasta las 13.30 horas del día siguiente, a lo que éste ha reiterado que se lo comunicó a los agentes en el mismo momento en que llegaron a la zona, alrededor de las 05.00 horas de la madrugada.
Otros testigos
Durante la sesión de este lunes ha declarado también el dueño del bar que les atendió, quien ha relatado que salió al exterior cuando el testigo principal gritó que el acusado llevaba una navaja.
Ha comentado que al salir la agresión ya se había producido, y que se acercó al coche del presunto homicida, al que, ha añadido, vio limpiar la navaja presuntamente utilizada en el crimen en la tapicería del asiento del copiloto.
Desarrollo del juicio
La vista continuará este martes con los testimonios de los agentes que intervinieron en el caso y de los primeros peritos citados, y se prolongará el miércoles con el resto de pruebas periciales y la declaración, en último lugar, del procesado.
El acusado se enfrenta a una petición fiscal de 14 años de prisión por homicidio doloso, petición de condena que los representantes de las acusaciones particulares elevan hasta los 25 años al entender que los hechos constituyen un delito de asesinato con alevosía.
La letrado de la defensa solicita su absolución y puesta en libertad al considerar su cliente no responsable de unos hechos respecto a los que no existen pruebas directas de la culpabilidad del acusado.