Alejandra Chulián, psicóloga: "Los barrios deben cuidar de nuestros mayores para que no se sientan solos"
El Colegio Profesional de Psicólogos de Aragón ha inaugurado un ciclo de conferencias abiertas al público para abordar los grandes retos actuales de la salud mental, como la soledad no deseada
Semana de la Psicología 230226
Zaragoza
Comienza hoy la Semana de la Psicología con una primera jornada centrada en la soledad no deseada, un fenómeno que ha cobrado especial relevancia en los últimos años. La cita coincide con la víspera del Día Internacional de la Psicología y ha supuesto el arranque de un ciclo organizado por el Colegio Profesional de Psicólogos de Aragón, que por primera vez ha impulsado esta programación especial en su sede de la calle San Vicente de Paúl.
Desde la pandemia, los asuntos relacionados con la ansiedad, la depresión, la construcción de vínculos saludables o la prevención del suicidio han adquirido categoría de prioridad social. En este contexto, la psicóloga Alejandra Chulian ha inaugurado el ciclo con una conferencia dedicada a la soledad no deseada.
La especialista ha explicado que en Aragón una de cada cuatro personas mayores vive sola, lo que ha afectado a más de 73.000 personas, la mayoría mujeres. Sin embargo, ha matizado que no toda soledad es negativa: el problema ha sido la soledad sentida, esa sensación de desconexión emocional incluso cuando existen personas alrededor. Ha subrayado que no se ha tratado solo de una necesidad física de ayuda, sino de una necesidad emocional: sentirse escuchado, reconocido y nombrado.
Chulian ha advertido de que la soledad prolongada ha impactado tanto en la salud física como en la mental. Ha señalado que el aislamiento mantenido en el tiempo ha favorecido problemas inflamatorios, alteraciones del sueño y síntomas de ansiedad o depresión. Además, ha explicado que cuando la persona ha dejado de salir y de relacionarse, se ha iniciado un círculo vicioso difícil de romper. Por eso ha insistido en la importancia de mantener pequeños contactos cotidianos, como salir a comprar o intercambiar unas palabras en el barrio.
El testimonio de Pilar, una mujer con movilidad reducida que ha relatado su experiencia de vacío y desconexión, ha puesto voz a esa realidad. La psicóloga ha destacado la importancia del voluntariado y del acompañamiento cercano para dar ese primer impulso que permita romper la barrera inicial. También ha defendido la necesidad de recuperar el espíritu de comunidad en los barrios urbanos, aprendiendo del entorno rural, donde el apoyo vecinal ha seguido estando más presente.
Paralelamente, las administraciones han reforzado programas contra la soledad, con actividades culturales y de ocio dirigidas a mayores y partidas presupuestarias específicas para centros sociales, especialmente en el medio rural. Sin embargo, la reflexión compartida ha apuntado a que más allá de las políticas públicas, la clave ha estado en reactivar la implicación individual y comunitaria.
La Semana de la Psicología ha continuado con otras tres conferencias dedicadas a la prevención de la conducta suicida en la adolescencia, el análisis de los vínculos afectivos y la comprensión de la ansiedad y la depresión. Todas las sesiones han sido gratuitas y también se han podido seguir en streaming, reforzando el compromiso del colegio profesional con la divulgación y la prevención.
La jornada inaugural ha dejado un mensaje claro: la soledad no deseada ha sido un problema complejo, pero no irreversible. La esperanza, el acompañamiento y la reconstrucción de los lazos sociales han sido presentados como herramientas fundamentales para afrontarla.