El panel de cata Vignerons de Huesca finaliza en Aínsa con la vista puesta en su décimo aniversario
Una treintena de restaurantes, expertos, formadores y enólogos han participado en la selección de referencias de 2026 tras probar un total de 44 propuestas
Aínsa
Concluye en Aínsa el panel de cata Vignerons de Huesca 2026 con excelentes perspectivas de cara al décimo aniversario. Una treintena de participantes, entre gerentes de restaurantes de primer nivel tanto de la provincia de Zaragoza como de la de Huesca, expertos de todo el país, formadores, enólogos y periodistas especializados han pasado por el encuentro, que se dividía entre las jornadas del pasado miércoles 18 en la tienda de especialidades Vinos San Lorenzo de Huesca, y la de este sábado 21 en La Corona de L'Aínsa, ubicada en la conocida villa medieval.
Uno de los objetivos de este sábado era debatir acerca de los vinos que habían generado dudas en la jornada previa. Paco Oros, colaborador en vinummedia.com, Marta Tornos, consultora de marketing estratégico, comunicación y exportación, Juanma Gonzalvo, experto en vinos, Guillermo Cárcamo, sumiller de Callizo, Pascual Drake, fundador de Descorchify, Jorge Orte, formador, Nicolás Brun, de Casa Vinícola Moliniás, y el propio Javier Buil, ideólogo de Vignerons de Huesca, cumplían con la encomienda en una mañana de debate distendido donde la premisa ha sido la misma que desde los orígenes hace ya nueve años: “buscar la calidad por el bien de todos. Si no lo hacemos así no podremos ofrecer algo diferente y diferenciador”, aseguraba Buil al cierre de la jornada.


Este año el formato volvía a cambiar, alternando el dinamismo del miércoles, con catas abiertas durante todo el día, al análisis en un pequeño panel con varios de los expertos presentes desde el inicio del proyecto. Todos ellos apuntaban hacia la positiva evolución de las bodegas, a las que se les da el feedback tras el encuentro anual para que sigan trabajando y mejorando las producciones de una iniciativa que ensalza la calidad, la artesanía y la creatividad en un territorio lleno de contrastes. “Cada vigneron en cada territorio ha de buscar su identidad, y en nuestro territorio se conjugan diferentes altitudes y diferentes climas. Eso ha de encontrarse en los vinos. La base, en cualquier caso, es la recuperación de variedades autóctonas y nuestra identidad vinícola y territorial. Esa es nuestra historia”, incide Javier Buil.
Próximamente, hasta medio centenar de establecimientos y restaurantes aragoneses asociados a este sello de calidad dispondrán de la carta Vignerons de Huesca 2026, una sesuda selección que parte de 44 propuestas de las bodegas Edra, Estrada Palacio, Sers, El Vino del Desierto, Alodia y Casa Vinícola Moliniás, esta última la única de Sobrarbe y la más reciente en incorporarse a la familia Vignerons. Mirando atrás, los expertos confirman el cambio radical entre lo que las bodegas elaboraban hace nueve años y lo que hacen ahora, confirmando que Vignerons de Huesca, “un proyecto que nació de algo que no existía, ha terminado con una credibilidad impresionante en todo Aragón”.
La tarde del sábado, los participantes han disfrutado de los vinos que más han gustado poniendo el broche final a otro año de aprendizajes e intercambio de ideas. Javier Buil concluía agradeciendo el apoyo a las entidades colaboradoras como la Comarca de Sobrarbe y el ayuntamiento de Aínsa, recordando que el décimo aniversario será un momento muy señalado. “Una década de vida es una cifra muy marcada, pero también nos invita a pensar con perspectiva. Muchos nos han aportado ideas para refrescar el proyecto desde las perspectivas comercial, enológica o de marketing. El futuro parece esperanzador”.






