Cuatro años de guerra en Ucrania: más de mil refugiados siguen en Teruel esperando el final del conflicto
La comunidad ucraniana en la provincia mantiene viva la esperanza mientras envía ayuda mensual a sus familiares en zonas afectadas por la guerra

MORELL (EFE)

Teruel
Hoy se cumplen cuatro años del inicio de la guerra en Ucrania. Un aniversario marcado por la incertidumbre y la esperanza para las más de mil personas ucranianas que han encontrado refugio en la provincia de Teruel desde febrero de 2022.
Entre ellas está Miraya, que llegó a la capital turolense apenas tres semanas después del comienzo del conflicto con Rusia. “Yo no pensaba salir de mi país. Tenía la vida arreglada y ahora tenía que empezar desde cero”, recuerda.
Casi cuatro años después, ha conseguido rehacer su vida: ha aprendido español, ha encontrado trabajo y se ha adaptado a su nueva realidad. Sin embargo, reconoce que el proceso no ha sido fácil. “Ha sido muy duro. Al principio, aprender el idioma, encontrar trabajo, adaptarse aquí…”, explica.
Mientras construye su futuro en Teruel, su mente sigue en Ucrania. Allí permanecen su padre y su abuela, viviendo en condiciones muy complicadas. “Es duro. Sin agua, sin luz…”, cuenta con preocupación.
El impacto emocional, incluso a distancia
Tatania, también ucraniana y vecina de Teruel, vivió el inicio de la guerra desde España. Aun así, el impacto fue inmediato. “Fue un shock para todos. Nos asustamos mucho. Intentamos traer aquí a los familiares desde los primeros momentos”, relata.
Cuatro años después, la angustia continúa. Tiene primos y familiares en el frente. “Cada día no sabes cómo te vas a despertar ni con qué noticias”, confiesa.
Volver o empezar de nuevo
Durante estos años, más de 1.000 refugiados ucranianos han llegado a la provincia. Algunos han podido regresar a su país, especialmente a zonas consideradas más seguras. Otros, en cambio, lo han perdido todo.
“Hay gente que se ha quedado porque ya tenía familiares aquí antes de la guerra y han decidido esperar hasta que termine todo. Pero también conozco casos de personas que han tenido que volver. Y otras que se han quedado sin casa y no les queda otra opción que empezar de nuevo aquí”, explican desde la comunidad.
Solidaridad que cruza fronteras
Mientras esperan el fin del conflicto, la comunidad ucraniana en Teruel mantiene una red constante de ayuda hacia su país. Cada mes organizan recogidas de material y fondos.
Vasyl Bondarenko, representante del colectivo ucraniano en Teruel, explica que la prioridad son los medicamentos. “Cada mes, con mis compañeros y compatriotas, recogemos ayuda y la enviamos allí. Ahora mismo lo que más se necesita son medicamentos”, señala.
Además, también recaudan ayuda económica para la compra de material destinado a los soldados, ya que el transporte directo hasta Ucrania se ha vuelto inseguro.
Cuatro años después del inicio de la guerra, la vida continúa en Teruel para más de mil ucranianos. Con el corazón dividido entre dos países, siguen trabajando, aprendiendo y construyendo futuro, sin perder la esperanza de que algún día todo vuelva a la normalidad.




