¿Multivitamínicos para todos? Por qué deberías hacerte una analítica antes de juzgar tu salud

FITstore: Alimentación para las defensas
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Monzón
En épocas de cambios de temperatura o mayor circulación de virus, aumenta el interés por alimentos y suplementos que prometen "reforzar" nuestro sistema inmunitario. Sin embargo, la ciencia ofrece una perspectiva más matizada sobre lo que realmente funciona y lo que es simplemente estrategia publicitaria.
Contrario a la creencia popular, no existe un diagnóstico médico universal de "defensas bajas"; es más bien una expresión popular utilizada por la industria durante décadas para vender productos. El sistema inmunitario no funciona como un dial de volumen que se pueda subir o bajar a voluntad, sino que se trata de un sistema que está bien o mal nutrido. Factores como el déficit de micronutrientes, la inflamación crónica y una microbiota dañada son los que realmente deterioran la respuesta inmune.
Uno de los mayores dogmas es el uso de la vitamina C (como el zumo de naranja) para el resfriado, una idea que carece de una base sólida en las revisiones científicas actuales. Por el contrario, la vitamina D cuenta con una evidencia científica muy sólida. A pesar de las horas de sol en España, los niveles suelen ser insuficientes debido a que pasamos la mayor parte del tiempo en interiores, lo que convierte a la vitamina D en un suplemento con sentido durante el otoño e invierno para corregir un déficit estructural




