Hoy por Hoy Teruel
Sociedad

“Equivocarse también educa”: Pedro García Aguado anima a las familias a confiar en sus hijos adolescentes

Destaca la importancia de la comunicación emocional, la responsabilidad compartida y el acompañamiento en el uso de las tecnologías en una etapa “natural, inevitable y llena de oportunidades”

Pedro García Aguado en Hoy por Hoy Teruel

TERUEL

Pedro García Aguado vuelve a demostrar que hablar de adolescencia y convivencia familiar sigue despertando un enorme interés social. Hoy llenará el Teatro Marín, de la mano de Caja Rural de Teruel y Térvalis para desmontar miedos y encender luces para quienes están al frente de ese reto cotidiano que es educar.

En una entrevista en Hoy por Hoy Teruel nos ha explicado que muchos padres y madres educan desde el miedo, y el miedo —explicaba— es una emoción legítima, pero mala consejera. Para García Aguado, antes de pretender regular el comportamiento de un hijo, hay que saber regular el propio. “Si tu hijo está enfadado, valida su emoción, pero corrige su conducta”, repetía, insistiendo en que las emociones no son el problema, pero las reacciones que se generan a partir de ellas, sí pueden serlo. Ha hablado de gritos, de frustraciones acumuladas, de herencias educativas que vienen de modelos más autoritarios… y de la necesidad de construir algo distinto: una educación más consciente, más reflexiva y, sobre todo, más equilibrada.

Ese equilibrio, decía, no vive ni en la rigidez ni en la sobreprotección. Ni en el “aquí mando yo” ni en el “que haga lo que quiera”. A menudo, recordaba, confundimos felicidad con ausencia de límites, cuando en realidad las normas son una estructura que aporta seguridad. Lo ha ilustrado con una metáfora sencilla: como en los bolos, las barreras laterales no impiden jugar, pero evitan que la bola se pierda por el camino. Lo mismo ocurre con los adolescentes: necesitan un espacio para equivocarse, pero también un marco para aprender a levantarse.

Pedro García Aguado, en SER Teruel

Aguado ha presentado a la adolescencia sin dramatismos. “Es un momento traumático… pero natural”, recordando que todos hemos pasado por esa etapa en la que nos daba vergüenza que nuestros padres nos acompañaran hasta la puerta del instituto. Para él, ese distanciamiento no solo es normal, sino necesario. Lo que pide a las familias es que lo vivan sin sentirse rechazadas, sin tomárselo como algo personal, y con la serenidad de saber que ese proceso forma parte del crecimiento.

También ha dedicado parte de la entrevista a las tecnologías, uno de los temas que más preguntas suele generar en sus conferencias. García Aguado no habla de prohibir, sino de acompañar. Explica que los adolescentes conocen perfectamente el manejo técnico de un móvil, pero no siempre los riesgos emocionales o sociales que implica. Por eso defiende la importancia de pactar normas, interesarse por los contenidos que consumen y evitar convertir los teléfonos en espacios privados donde los adultos no pueden mirar. “El problema no es la pantalla; es dejar que la pantalla eduque sola”.

Pedro García Aguado / Getty Images

Su mensaje final es de confianza. Confianza en que los conflictos pueden gestionarse, en que los errores forman parte del aprendizaje y en que los adolescentes tienen una enorme capacidad de crecer si se sienten acompañados de manera serena y cercana. Recuerda que muchos padres buscan soluciones milagrosas, pero que la convivencia se transforma cuando los adultos cambian primero su manera de estar presentes. No desde la culpa, sino desde la conciencia.

Mañana continuará ese diálogo con los alumnos de 4º de ESO, a quienes hablará de responsabilidad, de decisiones y de cómo distinguir entre usar, abusar o depender de las pantallas. Lo hará desde su propio recorrido vital, con honestidad y sin moralinas, como él mismo avanzó: compartiendo aciertos y errores para que, cada uno, pueda encontrar su propia brújula.