Estudiantes de medicina y enfermería destacan la cercanía y la capacidad resolutiva como claves de sus prácticas rurales
La DPH y la Universidad de Zaragoza ofrecen a los estudiantes de últimos cursos poder hacer sus prácticas en pequeños centros de salud y consultorios

Estudiantes de medicina y enfermería y las prácticas rurales
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Las prácticas universitarias en el medio rural se han consolidado como una experiencia transformadora para los futuros médicos y enfermeros, especialmente en un momento en el que la falta de profesionales sanitarios en Aragón sigue en el centro del debate. El convenio entre la Diputación Provincial de Huesca y la Universidad de Zaragoza, que cumple ya tres años, está permitiendo a los estudiantes de últimos cursos descubrir que los consultorios locales son mucho más que un destino periférico: son un espacio privilegiado de aprendizaje humano y clínico.
Una de las principales diferencias que encuentran los estudiantes respecto a los grandes hospitales es la cercanía en el contacto con el paciente. Carmen Vilarrubí, estudiante de Enfermería que ha realizado prácticas en el Centro de Salud de Barbastro y en consultorios de su zona, subraya que el entorno rural facilita una relación mucho más cercana.
En el caso de Medicina, el reto es distinto pero igual de formativo. Ana Lardiés, que realizó su rotatorio en el Centro de Salud de Monzón, señala que la falta de tecnología inmediata obliga a afinar más el criterio clínico.
Más allá del aprendizaje, el programa persigue un objetivo clave: despertar vocaciones donde más se necesitan. La experiencia ha calado en ambas estudiantes, que ahora contemplan seriamente ejercer en el medio rural.








