Teruel vuelve a enfrentarse a la falta de pediatras en la provincia
El ambulatorio de Monreal del Campo se ha quedado sin pediatra.

Pediatra pasando consulta / RONSTIK/ ISCTOK

Teruel
La falta de pediatras en la provincia de Teruel vuelve a evidenciar las dificultades sanitarias del medio rural. El ambulatorio de Monreal del Campo se ha quedado sin especialista tras la marcha de su pediatra, una situación que afecta directamente a las familias de 11 municipios de la comarca del Jiloca.
Como solución provisional, una pediatra del centro de salud de Calamocha se desplaza hasta Monreal del Campo dos tardes a la semana, durante dos horas, para atender a los menores del sector sanitario. Lo hace además fuera de su horario habitual, un esfuerzo que las familias agradecen, pero que consideran claramente insuficiente.
La falta de cobertura ha generado malestar e incertidumbre entre los padres y madres de la zona. Ruth Izquierdo, madre de cinco hijos, explica que la situación actual deja a muchas familias sin una atención pediátrica adecuada.
Según relata, el servicio que antes se prestaba tres días a la semana se ha reducido ahora a apenas cuatro horas semanales, lo que complica la atención de los menores de Monreal del Campo y de los pueblos cercanos que también dependen de este centro.
El problema, aseguran las familias, es que el número de niños que dependen de esta consulta supera los 300 menores, ya que muchos municipios cercanos no cuentan con servicio de pediatría propio.
“Estamos en una situación de incertidumbre”, explica Elisa Lorente, madre de dos menores. En su entorno, señala, las familias no saben cuándo llegará una sustitución ni cómo reclamar una solución estable. Aunque agradecen el esfuerzo de la pediatra de Calamocha, consideran que la medida “no es suficiente” para garantizar una atención continuada.
Desde el Departamento de Sanidad del Gobierno de Aragón aseguran que están trabajando para conseguir más recursos humanos y que el objetivo es mantener la atención pediátrica durante toda la semana en este sector sanitario.
El problema, sin embargo, no se limita a Monreal del Campo. La escasez de pediatras también afecta al sector de salud de Santa Eulalia del Campo, que atiende igualmente a 11 municipios y comparte especialista con Monreal.
En este caso, cuando surge una urgencia, los propios médicos de cabecera atienden a los menores, mientras se estudia la posibilidad de derivarlos a otros centros para revisiones o consultas especializadas.
El presidente de la Comarca Comunidad de Teruel y alcalde de Alba del Campo, José Herrero, reconoce que la situación supone un contratiempo para la zona, aunque asegura que la atención médica seguirá garantizada. Si no puede atender un pediatra, señala, lo hará un médico de familia o se derivará a los pacientes a Calamocha.
Mientras tanto, las familias del Jiloca reclaman una solución estable que garantice la presencia de un pediatra en su centro de salud y evite que la atención sanitaria infantil dependa de desplazamientos o soluciones temporales.




