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Salud y bienestar

Presentado en Teruel el exoesqueleto pediátrico Atlas 2030, una tecnología pionera para ayudar a niños con movilidad reducida

Clínica Reduca acoge la demostración del primer exoesqueleto infantil de suelo del mundo y las familias reclaman su implantación en la sanidad pública aragonesa

Exoesqueleto Atlas 2030 en La Ventana de Aragón

TERUEL

Un dispositivo capaz de permitir que niños con enfermedades neurológicas y neuromusculares puedan ponerse en pie y caminar. La demostración, celebrada en la Clínica Reduca, dejó imágenes imposibles de olvidar para las familias.

El momento más intenso llegó cuando Vega, una niña con síndrome de Rett que no puede sostenerse por sí misma, dio sus primeros pasos asistida por el exoesqueleto. Su padre, José Tolosa, describía así la emoción del instante: “Imagínate… ver que se levanta y puede dar pasos… la carne se te pone de gallina”.

La fisioterapeuta Elena Meléndez, de Clínica Reduca, explicó que el dispositivo permite trabajar múltiples áreas a la vez: la marcha, la fuerza, la espasticidad, la respiración o la alineación postural. “Nos permite llegar a muchos puntos al mismo tiempo y descubrir capacidades que en el día a día no vemos”, señalaba durante la demostración.

Reeduca Hoy por Hoy Teruel Atlas 2030

El exoesqueleto, desarrollado por la spin-off del CSIC Marsi Bionics, es tecnología española. Su representante, Miriam Luján, recordó que ya existen estudios que avalan mejoras significativas en la función motora de los niños que lo utilizan: “No sustituye a la fisioterapia convencional, la potencia”.

Exoesqueleto Atlas 2030 en Teruel

En Aragón, solo existe un dispositivo así y está en un centro privado de Zaragoza. Meléndez insistió en que los niños de la provincia “tienen derecho a acceder a tratamientos que funcionan”, y pidió que la sanidad pública aragonesa incorpore esta tecnología, como ya sucede en Madrid, Valencia, Cataluña o Castilla y León.

La jornada permitió ver de primera mano las posibilidades del Atlas 2030: caminar en cualquier dirección, adaptarse al crecimiento del niño y facilitar tareas cotidianas como lavarse las manos o interactuar a la altura de sus compañeros. “La reacción de las familias es brutal”, reconocía Luján, emocionada por las primeras experiencias de los pequeños usuarios.