Aragón permitirá aplazar y fraccionar deudas tributarias a empresas afectadas por la guerra entre EEUU e Irán
Reclama, a su vez, al Estado rebajas fiscales para amortiguar el impacto económico del conflicto


Zaragoza
El Gobierno de Aragón ha anunciado este viernes un paquete extraordinario de medidas fiscales dirigido a las empresas aragonesas afectadas por la guerra entre Estados Unidos e Irán. El ejecutivo autonómico permitirá aplazar y fraccionar deudas tributarias a las compañías que ya sufren las consecuencias del conflicto, especialmente en los sectores agroalimentario, transporte y papelero. La medida se ha hecho pública tras una reunión con la patronal y los sindicatos.
Aunque el Gobierno no ha concretado aún el impacto económico que supondrá para las arcas autonómicas, sí ha adelantado que también reclamará al Estado una reducción del IVA y del IRPF para amortiguar los efectos de la crisis comercial derivada de la inestabilidad en Oriente Medio.
Según Javier Camo, gerente de Aragón Exterior, más de mil empresas aragonesas exportan actualmente a Estados Unidos y Oriente Medio, las dos zonas directamente implicadas en el conflicto. Los sectores más expuestos son el de la alfalfa, los piensos animales y diversas manufacturas, entre las que destacan el papel y los bienes de equipo.
Un giro en la postura del Gobierno aragonés
El anuncio supone un cambio de rumbo del Ejecutivo aragonés, apenas dos días después de que el presidente, Jorge Azón, descartara poner en marcha un paquete de ayudas autonómicas y trasladara la responsabilidad al Gobierno central. Ahora, no solo introduce flexibilizaciones fiscales propias, sino que también exige al Estado medidas adicionales.
Las organizaciones empresariales y sindicales mantienen posturas diferentes ante la respuesta al conflicto. La patronal aragonesa considera que el impacto es “global y transversal” y reclama actuaciones más amplias. En esta línea, el presidente de CEOE Aragón, Benito Tesier, instó a la Unión Europea a concretar “de una vez” un plan de ayudas, al tiempo que advirtió de una “contracción creciente de los pedidos internacionales” procedentes de las zonas afectadas.
Los sindicatos, en cambio, piden priorizar a los sectores que están sufriendo de manera más directa las consecuencias del conflicto. Así lo expresó Celso Hornero, de Comisiones Obreras, tras el encuentro encabezado por la vicepresidenta Mar Vaquero.
A la espera de que el Gobierno central y la UE determinen si pondrán en marcha políticas adicionales, Aragón da este primer paso para “insuflar oxígeno inmediato” a los sectores más vulnerables, según fuentes del ejecutivo. Mientras tanto, las empresas aragonesas observan con preocupación cómo la tensión en Oriente Medio ya comienza a afectar a sus ventas externas.




