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Sociedad

"Cuando sonó el timbre en mi casa, lloré": la experiencia de Pilar tras la implantación de un implante coclear

Sordos al Habla es un grupo de jóvenes que utilizan las redes sociales para romper estereotipos, normalizar su día a día y reclamar accesibilidad y más visibilidad

Sordos al habla en A Vivir Aragón

Zaragoza

Belén Borroy, Pilar Fierro y Aarón Barranco son personas sordas. Los tres tienen implantes cocleares y los tres pertenecen a Sordos al Habla, un grupo nacido al calor de ASPANSOR, la Asociación de Padres Niños Sordos. Su presidente, David Navarro, y su directora, Marisa Crespo, les propusieron algo que puede parecer irónico: hacer un podcast. Mientras llegan los primeros episodios, han comenzado a subir videos en redes sociales porque, según cuentan en A Vivir Aragón, " "necesitamos que los oyentes, la sociedad en general entienda nuestra situación. Hace falta un poco de empatía y cada granito de arena, cada gesto cuenta. Que alguien nos mire de frente para que podamos leer los labios nos alegra el día", explican

Nos falta conocimiento sobre la realidad de las personas sordas. " Es complicado explicar a un oyente cómo escucha una persona con audífono o con un implante coclear", cuenta Aarón. Está a la espera de que le coloquen el segundo implante. El primero llegó en agosto del año pasado. Explica que fue un momento muy bonito y emocionante. "Cuando lo activaron tuve una mezcla de sentimientos. Por un lado, la tristeza de pensar en todos los años en los que has escuchado solo la mitad y alegría, al pensar que con 18 años te queda todo por oír".

Belén y Pilar son sordas de nacimiento. Fueron sus padres quienes se dieron cuenta de su discapacidad, que luego confirmaron los médicos. Pilar no tiene recuerdos de ese momento, pero su madre le ha contado que, tras el implante coclear, cuando en casa sonó el timbre por primera vez ella rompió a llorar. Era el susto que alegró a su familia: la pequeña oía por fin.

No todo es fácil, coinciden los tres. Poner un implante no lo es todo. Belén nos explica que es entonces cuando comienza un proceso de aprendizaje. " Hay que aprender a escuchar, a distinguir ruidos y a saber de dónde viene o qué lo ocasiona".

Sordos al Habla tiene también un papel reivindicativo. Falta que en los cines, por ejemplo, se pongan subtítulos en las películas. Una pequeñez que supone un cambio. " Si veo una película de acción el sonido me va impedir entender las conversaciones".

También, piden, sensibilidad en las aulas, profesores que no den la espalda y aulas en colegios, institutos y universidad con equipos de FM que permitan comprender al docente sin el ruido ambiental que obliga a estas personas con implante a un esfuerzo mayor que al resto de estudiantes.