Paco Rodilla: “Si obligan a un médico a hacer 10 o 12 guardias al mes, acabará haciendo las maletas”
Los médicos turolenses arrancan desde hoy otra semana de huelga.


Teruel
La huelga de médicos convocada a nivel nacional ha comenzado este lunes con especial intensidad en Aragón y, en particular, en la provincia de Teruel, donde los profesionales denuncian que la falta de personal está llevando al límite al sistema sanitario.
El portavoz del Sindicato Médico de Aragón, Paco Rodilla, ha criticado la ausencia de negociación tanto con el Ministerio de Sanidad como con el Gobierno autonómico. Según ha explicado, el comité de huelga lleva meses reclamando reuniones para abordar el nuevo Estatuto Marco y las condiciones laborales en Aragón sin obtener respuesta.
Rodilla asegura que el malestar entre los profesionales es creciente y que la situación está provocando que cada vez más médicos abandonen el sistema público o se marchen a trabajar a otros territorios o países.
Teruel, uno de los territorios más afectados
La situación es especialmente delicada en la provincia de Teruel, donde la falta de profesionales agrava los problemas estructurales de la sanidad en el medio rural. En centros como el Hospital Obispo Polanco, los médicos denuncian que la escasez de plantilla obliga a asumir una carga de trabajo muy superior a la habitual.
Según el sindicato, mientras en hospitales grandes los facultativos pueden realizar tres o cuatro guardias al mes, en hospitales de menor tamaño como el de Teruel algunos profesionales llegan a asumir hasta 10 o 12 guardias mensuales para cubrir el servicio.
Esta sobrecarga, explican, se traduce en jornadas que pueden superar las 75 horas semanales e incluso alcanzar las 100 horas cuando hay bajas o vacaciones.
La privatización como “salida fácil”
El conflicto se ha intensificado tras conocerse que el hospital de Alcañiz recurrirá a partir de junio a servicios privados para cubrir la especialidad de traumatología. Desde el sindicato consideran que esta decisión evidencia la falta de planificación del sistema público.
Rodilla defiende que la colaboración con la sanidad privada puede ser complementaria, pero critica que se recurra a ella sin haber reforzado antes las plantillas públicas ni aplicado incentivos para atraer médicos a zonas de difícil cobertura.
Reivindicaciones laborales y fuga de médicos
Entre las principales reclamaciones del colectivo figura la reforma del Estatuto Marco que regula las condiciones laborales del personal sanitario. Los médicos denuncian que el actual modelo permite jornadas excesivas, no reconoce adecuadamente el trabajo de las guardias y mantiene condiciones que llevan años empujando a los profesionales a marcharse.
Según Rodilla, muchos médicos encuentran en otros países mejores salarios, horarios más limitados y un número menor de pacientes por consulta, lo que mejora su calidad de vida y su ejercicio profesional.
Movilizaciones frente al Obispo Polanco
Coincidiendo con el inicio de la huelga, los profesionales sanitarios han convocado concentraciones frente al Hospital Obispo Polanco para visibilizar el problema. Durante la semana están previstas diferentes acciones simbólicas para denunciar el “éxodo de médicos” que, según el sindicato, afecta especialmente a territorios rurales como Teruel.
Aun así, los facultativos insisten en que las urgencias y los tratamientos críticos, como oncología o diálisis, seguirán atendiéndose con normalidad, aunque la actividad programada no urgente podría verse afectada durante los paros.
El sindicato insiste en que la huelga busca abrir una negociación real con las administraciones y evitar que la falta de médicos siga deteriorando la sanidad pública, especialmente en provincias como Teruel.




