La película que nos recomienda Guillermo Orduña para SER Sostenibles
Hoppers plantea, a través de una historia sobre animales, la importancia de los ecosistemas, la conexión con la naturaleza y el concepto de “una sola salud”

Zaragoza
A veces las reflexiones más profundas no llegan desde informes científicos ni grandes cumbres internacionales, sino desde historias sencillas. Es el caso de Hoppers, la última película de animación de Pixar, que ha puesto sobre la mesa algunos de los conceptos clave de la sostenibilidad a través de una narrativa accesible para todos los públicos.
Guillermo Orduña nos trae esta recomendación al SER Sostenibles de esta semana. La cinta ha situado su argumento en un ecosistema aparentemente pequeño, como una charca, para explicar cómo funciona el equilibrio natural. A lo largo de la historia se ha mostrado cómo la desaparición de una sola especie puede alterar todo el entorno, reduciendo la biodiversidad y afectando al resto de seres vivos. Este planteamiento ha servido para ilustrar de forma clara cómo los ecosistemas dependen de relaciones complejas y frágiles.
Más allá del componente ambiental, la película también ha puesto el foco en la relación entre las personas y la naturaleza. A través de su protagonista, la historia ha reflejado cómo el simple hecho de detenerse, observar y escuchar el entorno natural puede cambiar la percepción del mundo. La conexión con espacios verdes, desde parques urbanos hasta entornos más salvajes, se ha asociado con beneficios directos sobre el bienestar emocional y mental.
Otro de los elementos centrales ha sido la idea de que los seres humanos no están separados de la naturaleza, sino que forman parte de ella. La película ha cuestionado esa barrera cultural que a menudo sitúa a las personas al margen del resto de especies, recordando que todos comparten un mismo sistema interdependiente.
Este enfoque conecta con el concepto de “Una sola salud”, que ha ganado relevancia en los últimos años. Esta visión entiende que la salud humana, la de los animales y la del entorno natural están profundamente vinculadas. La pandemia de COVID-19 evidenció cómo los desequilibrios en los ecosistemas pueden tener consecuencias globales, reforzando la necesidad de abordar estos ámbitos de forma conjunta.
La propuesta de Hoppers ha demostrado que el cine también puede ser una herramienta eficaz para divulgar ideas complejas. A través de una historia entretenida, ha acercado al gran público cuestiones como la biodiversidad, el equilibrio ecológico o la conexión emocional con la naturaleza, recordando que la sostenibilidad no es solo una cuestión técnica, sino también cultural y educativa.




