Economía y negocios

La falta de capacidad de la red eléctrica agrava la crisis de vivienda en Aragón

El presidente del clúster de la construcción critica la falta de previsión de la red en las zonas en expansión

ZARAGOZA, 02/04/2024.- Un obrero trabaja en la construcción de un edificio en Zaragoza, este martes. España roza los 21 millones de personas ocupadas, tras crear 193.585 empleos en el mes de marzo, gracias al tirón de la hostelería pese al mal tiempo registrado esta Semana Santa. EFE/ Javier Belver / JAVIER BELVER (EFE)

Zaragoza

La falta de capacidad en la red eléctrica está provocando retrasos significativos en la entrega de nuevas promociones de vivienda en Zaragoza, según ha denunciado el presidente del Clúster de la Construcción en Aragón, Juan Carlos Bandrés. El sector asegura que esta situación se está repitiendo en varias zonas de expansión de la ciudad, como el Tercer Cinturón, Arcosur o el entorno de Averly.

Bandrés explica que “hace tres o cuatro meses una promoción que estaba acabada en el Tercer Cinturón tuvo que esperar otros tres o cuatro meses para disponer del suministro eléctrico”. Un escenario que, asegura, también se ha producido en otras áreas en crecimiento.

El responsable del clúster subraya que esta realidad está obligando a constructoras y promotoras a modificar sus procesos de obra, anticipando mucho antes la gestión de las acometidas eléctricas. “Si no lo has anticipado, puedes estar tres o cuatro meses tranquilamente de espera”, lamenta Bandrés.

Y continúa diciendo que “en el sector ya tenemos interiorizado que debemos empezar la cimentación a la vez que iniciamos la gestión de las líneas eléctricas que abastecerán al edificio”. El problema, apunta, se agrava por la combinación de una red eléctrica saturada y la excesiva burocracia de las compañías suministradoras, lo que ralentiza por completo los plazos.

Bandrés cita como ejemplo lo ocurrido con el Grupo LOBE en Arcosur. “Una parcela que nació como nueva, y cuando vas a intentar ver, resulta que la parcela no tiene suministro o no tiene suficiente cantidad”. Aunque existía una acometida, el caudal energético era insuficiente para abastecer a la promoción, lo que provocó nuevos retrasos.

Los problemas no terminan cuando finaliza la obra. Las empresas deben gestionar después la obtención de los boletines eléctricos necesarios para escriturar cada vivienda.

Bandrés detalla que, solo la semana pasada, su empresa consiguió por fin los “clubs eléctricos” necesarios para activar los boletines. “Si hemos estado 3 o 4 meses de retraso, la factura financiera puede ser de 400.000 o 500.000 euros de inversión parada”, continúa.

Estos retrasos afectan directamente a las empresas, pero también a los compradores, que ven cómo la entrega de llaves se demora sin que puedan ocupar sus viviendas.