La Unidad de la Mujer del Hospital Quirón Salud Zaragoza apuesta por una atención integral y preventiva desde edades tempranas
El doctor Fernando Colmenarejo, explica el funcionamiento de la Unidad de la Mujer y Cuidados del Niño del Hospital Universitario Quirón salud Zaragoza

doctor Fernando Colmenarejo, jefe de servicio de la Unidad de la Mujer y Cuidados del Niño del Hospital Universitario Quirón salud Zaragoza
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Zaragoza
La salud ginecológica y obstétrica requiere un enfoque cada vez más integral, continuo y adaptado a cada etapa de la vida. Así lo defiende el doctor Fernando Colmenarejo, jefe de servicio de la Unidad de la Mujer y Cuidados del Niño del Hospital Universitario Quirón salud Zaragoza, quien ha explicado en una entrevista en el programa Hoy por Hoy Zaragoza el modelo innovador que desarrolla su equipo.
Lejos de la estructura tradicional “vertical” de los servicios hospitalarios, la unidad apuesta por un sistema “transversal”, en el que ginecólogos generalistas trabajan apoyados por áreas altamente especializadas. “Se trata de integrar toda la complejidad de la atención a la mujer y al recién nacido dentro de un mismo concepto, ofreciendo una respuesta más completa y personalizada”, señala Colmenarejo.
Uno de los pilares fundamentales de este enfoque es la educación en salud desde edades tempranas. Aunque no se trata de adelantar innecesariamente las visitas al especialista, sí se busca acompañar a las familias en aspectos clave como la vacunación o los cambios propios de la adolescencia. “Es importante ofrecer tranquilidad y orientación, especialmente en momentos como la primera menstruación o ante dudas sobre el desarrollo”, explica el especialista.
En este sentido, el ginecólogo se posiciona también como un referente cercano, similar al médico de atención primaria, capaz de resolver dudas no solo relacionadas con la salud reproductiva, sino también con otras patologías generales que preocupan a las pacientes.
La prevención ocupa un lugar central en la actividad de la unidad. El doctor subraya que el diagnóstico precoz sigue siendo la herramienta más eficaz para reducir la mortalidad en enfermedades como el cáncer de mama o el cáncer de cérvix. Para ello, insiste en la importancia de mantener revisiones periódicas adaptadas al perfil de riesgo de cada mujer.
“Estamos pasando de un modelo de cribado generalizado a uno más personalizado, en función de los antecedentes familiares y los factores de riesgo individuales”, apunta. Este cambio permite optimizar la detección temprana, aunque reconoce que existen patologías, como el cáncer de ovario, donde aún no hay métodos de cribado eficaces.




